Putas mexicanas revolucionarias

Cuando llegué a este país hace tres años yo era muy imbécil en muchos sentidos (lo sigo siendo en muchos otros que no vienen al caso). Uno de ellos era que el hecho de saber que la prostitución es una profesión en muchos sentidos revolucionaria me andaba nublando la vista con la parte oscura de la profesión: la trata. Y pues cuando una llega a un lugar donde la gran mayoría de las mujeres que se dedican a esto son en realidad esclavas de los cárteles y las mafias y que no es que se dediquen sino que no les queda de otra, se le pasa de inmediato esta imbecilidad y abre mucho las orejas para escuchar y el corazón para comprender.

Por eso me dio mucho gusto, pero mucho mucho, la noticia de que una de las más importantes y poderosas revoluciones contra el gobierno, posteriores a “la REVOLUCIÓN”, fue iniciada y planeada por PUTAS. Y estas Señoras eran llamadas LAS HORIZONTALES DE GUERRERO. Las horizontales!!!! De inmediato sentí una conexión kármica y mística con ellas y su historia pues cuando intenté montar un tinglao de prostitución de mujeres para mujeres lo primero que me vino a la mente fue el nombre de MUJERES HORIZONTALES, pues es así como solemos coger en estas sociedades extrañas en las que todo lo rico (menos bailar) lo hacemos o tumbadxs o sentadxs. Sobre ese proyecto fallido de prostitución de mujeres para mujeres ya digo todo lo que tuve que decir en mi libro. El caso es que me encuentro con estas Horizontales de Guerrero y aquí les va su historia:

“La noche del 6 de marzo de 1922, las prostitutas del puerto de Veracruz popularmente conocidas como “las horizontales de Guerrero”, amenazaron con quemar en la vía pública las sillas, las camas y los colchones sobre los que trabajaban, en señal de protesta por las elevadísimas rentas que debían pagar a los propietarios de los patios de vecindad que les alquilaban las pocilgas donde vivían. Alarmada la policía corrió hasta la zona de fuego para impedir la quemazón”

“Pero volviendo a la problemática de las “horizontales de Guerrero” con sus caseros, éstas tras no recibir una respuesta satisfactoria a sus demandas de parte del alcalde y de los propietarios, el 6 de marzo de 1922 anunciaron públicamente su determinación de ponerse de huelga dejando de pagar las altas rentas hasta que éstas no fuesen disminuidas al equivalente del 20% sobre el valor catastral. Al tiempo que la meretriz María González envió al presidente de la República, Álvaro Obregón, un telegrama para enterarlo de la explotación de la que eran víctimas. Según ella, la respuesta del presidente fue: “que ya las autoridades dictaron órdenes para la aprehensión de esos individuos que viven explotándolas”.

“La noticia de esos acontecimientos corrió como reguero de pólvora y pronto miles se sumaron al boicot del pago de alquileres. Trabajadores que habitaban en patios de vecindad con San Salvador, La Isabelita en la calle Guerrero, La Veguita en la calle Progreso (…) se unieron a la lucha. A finales de mayo de 1922, treinta mil inquilinos de más de 100 patios de vecindad no pagaban renta”

“Días después de declararse en huelga, el domingo 12 de mayo por la noche se efectuó la primera gran manifestación del movimiento inquilinario que abrió con un concurridísimo mitin en el que Herón Proal, líder del sindicato, pronunció un discurso desde uno de los balcones del Hotel Diligencias acompañado de Porfirio Sosa y de la oradora comunista Juana Ruiz. Después, la multitud portando banderas rojas avanzó lanzando consignas y arengas como “Estoy en huelga y no pago renta” y así recorrió varias calles de la ciudad”.

“Casi al final, llegaron a la zona de tolerancia en la calle Guerrero. Las meretrices se aglomeraron en torno de los manifestantes y comenzó Proal un discurso en el que se dirigió exclusivamente a ellas, llamándolas “verdaderas heroínas” al reconocerles ser las primeras en decretar la huelga e iniciar el movimiento. Así lo reprodujo el periódico: “Ustedes, merecen un voto de confianza del comité de huelga y de todos los habitantes de Veracruz, porque fueron las primeras en decretar la huelga que hoy ha tomado proporciones gigantescas. Ustedes en realidad verdaderas heroínas, por haber puesto la primera piedra de este edificio gigantesco que hemos ahora levantado. Son las iniciadoras y por lo tanto merecen un estrechísimo abrazo de confraternidad. El sindicado rojo de inquilinos les abre sus brazos y les llama con todo cariño SUS QUERIDAS HERMANAS”.

“El reportero que relató este hecho destacó que “la palabra hermanas causó risa ante el auditorio, por lo que Proal les reprendió “Sí señores, y no se rían, estas pobres y despreciadas mujeres, no solamente son nuestras compañeras, sino que también son nuestras hermanas porque analizando las cosas, resulta que ellas son de carne y hueso como nosotros, y no hay motivo de excluirlas de la hermandad, tanto más, que son carne de explotación de los burgueses”.

Y pues si quieren saber más sobre cómo estaba el pedo con las mujeres en general en Veracruz en los años 20-30-40 les recomiendo mucho la lectura del libro Mujeres en la Historia de la ciudad de Veracruz – Primera mitad del siglo XX  de Adriana Gil Maroño y Mª Luisa González Maroño.

Yo hacía mucho que no me encontraba una joya semejante.

 

Artículo de María Unanue sobre Coño Potens

Copio acá un fragmento del artículo publicado en Píkara y escrito por María Unanue sobre Coño Potens. Ya empiezan a salir cositas en prensa!

Hasta los 19 años, sólo tenía orgasmos cuando comía patatas fritas con kétchup. Le reproché a mi madre no haberme hablado del clítoris y haberme ahorrado así el sufrimiento de los orgasmos fingidos. Ahora también sé que las personas con vagina tenemos próstata y eyaculamos. Como dice Diana Pornoterrorista, hay dos maneras de vengarnos del silencio al que han sumido a nuestros coños: corrernos a chorros y contarle esta posibilidad a todo el mundo.

Ilustración: Núria Frago

[…]
Conservo amigas de todas las actividades que he venido haciendo desde los tres años, pero curiosamente, ninguna de aquellas amigas universitarias que demonizaban la masturbación sigue en mi agenda del móvil. Y ellos…¡¿qué decir de ellos?! En cuanto tuve un poquito de información me cambié de acera. Y de repente ¡me ponía cachondísima! Lógicamente. Aunque creo que esto también tiene que ver con mi pérdida de aquel innecesario pudor a todo. Eso sí: cuando se es hetero por inercia, no hay mayor salvación que un novio con complejos e inseguridades sexuales por eyaculación precoz, tamaño, o lo que sea. Se esfuerzan tanto, que por fin la cosa se pone divertida hasta para nosotras, las frígidas lesbianas. Total, que me cambio de acera, y la primera vez que me besé con una mujer fue a los 25. Curiosamente muy parecida a la primera vez que me besé con un tío. La chica en cuestión, mientras veíamos un show de transformismo en un bar que se llamaba el Q, me preguntó a ver si podía besarme. Yo dije que sí. Después he estado con más mujeres… y hace un par de años, aparece un nuevo fantasma: la eyaculación femenina.

Me siento en la obligación de recordarnos que la etiqueta femenina deberíamos poder obviarla, porque eyacular, es eyacular, para todo kinki, digooo, kiski, pero por visibilizar, la añadiré al final de cada frase. Femenina. ¿Por qué no? Femenina. Bueno, al turrón. Femenina. No, ahora en serio. Femenina. Jojojojojo.

Este artículo lo he empezado para contaros que el otro día fui a la charla de Diana J. Torres sobre su nuevo libro Coño Potens: manual sobre su poder, su próstata y sus fluidos y acabo de terminármelo. El libro en cuestión vale sólo 17 eurillos y merece la pena. Aviso a navegantas: este ladrillo parrafil contiene spoilers. Mira que había cotilleado vídeos online, pero nunca había visto a la Pornoterrorista en directo. Es una tía rápida, divertida, clara y sobre todo muy lúcida. Además tiene una voz muy radiofónica que hace superamena la escucha de sus explicaciones. La velada fue tan ordenada como espontánea y no hubo corridas en directo. Por si os toca charla y tenéis dudas. Aunque con ella nunca se sabe, así que llevad chubasqueros de Port Aventura por si las moscas. Yo aviso. El libro es exactamente lo que esperas que sea: un entretenido e informativo manual con ilustraciones al final. Está compuesto por doce capítulos muy completitos, llenos de información reveladora y rebeladora. Aunque si soy franca, en la charla destripó muchísimo de lo que ha escrito en sus páginas, y sales de allí con una idea muy guay sobre cómo están las cosas en lo que a nuestros cuerpos, prácticas y fluidos se refiere.

El primer capítulo es algo así como un génesis eyaculatorio que cuenta sus andanzas amatorias desde el principio de los tiempos. ¡Benditas sábanas negras! Seguro que ahora tiene lugar un efecto llamada, como pasó con el pijama de Belén Esteban en GH VIP, y se agotan los stocks de sábanas negras en todos los grandes, medianos y pequeños almacenes. De hecho yo desde aquí propongo, que además de libros y fanzines, en su gira peninsular venda sábanas bajeras. Yo ahí lo dejo. Food for thought. Or for glands. Posteriormente habla de la próstata. Personas con coño, agarraos las pelucas y sentaos en un lugar cómodo porque empieza la información clave: que sepáis que, si algún carnicero no os la ha extirpado, tenéis una chorreante gran próstata de hasta cinco centímetros metida en un recoveco muy concreto de vuestra vagina. ¿Cómo te quedas? Se ve que si metes los dedos –o lo que sea que quieras meter- y haces presión hacia el lado en el que no está el culo, encontrarás una zona que hará las delicias de tu serotonina, oxitocina y de más inas que te llevarán a la felicidad momentánea. Por supuesto, puede pasar que al vivir precariamente, cantidades de felicidad incontrolables te abrumen. Querida amiga, te recomiendo que tras la corrida, mires a tu alrededor y vuelvas al bajón perpetuo, al comprobar que la persiana de tu casa sigue partida en dos y no sabes qué leches hacer para arreglarla. Lo digo en serio: estoy hasta el Coño Potens de no saber arreglar ninguna mierda de cosa que se me rompe en casa. To do list: ponerme las pilas con el taladro, cambiar bombillas fundidas, conseguir que no caigan gotas de la ducha, ni del piso del vecino de arriba y arreglar la persiana. Algún día lo haré.

El capítulo dos te catapulta directamente al tercero, porque el hecho de tener próstata y llamarla por su nombre hace que el jodido punto G, llamado así por algún maromo egocéntrico de cuyo nombre no quiero acordarme, pase a lo más hondo de nuestras basuras. Quiero recordarme a mí misma que luego hablaré de la grandiosa investigación que está llevando a cabo Klau Kinki sobre un replanteamiento de la onomástica que tenemos implantada en nuestros coños para renombrar nuestra entrepierna honrando a nuestras ancestras. ¡Es que eso parece un calendario! San Eskene, San Bartolino, San G…ilipollas y demás impresentables! Total, que vale ya de pamplinas. El punto G no existe. Es otra puñetera invención para hacernos sentir que no sabemos orgasmar como Dios Manda. O sea, que si pensabas que tienes un punto G, entérate de que lo que pasa es que los tentáculos de tu clítoris son interminables y llegan hasta donde sea que tengas orgasmos. ¿La vagina? Guay. ¿El culo? Mejor. Pero el único órgano que proporciona orgasmos a los coños, es el clítoris. Digo esto y se me llena la boca. Después de años y años y más años. Chicos que me habéis llevado la contraria sistemáticamente sobre cómo debería follar: no tengo un coño tullido, tengo el coño que tengo, con el clítoris que tengo y orgasmos cuándo y cómo digo YO que los tengo. ¿Vale? Sigamos.

El capítulo “En otros tiempos y otros lares”, explica lo asqueroso de que Occidente ponga la brújula y tengamos que bailar según su compás allá donde vaya. Se ve que hay lugares y textos en los que la eyaculación femenina era la norma, y no un momento embarazoso en el que tu pareja sexual piensa que te has meado.

Ahora hablamos de venganzas. Debo decir que yo, desde que empecé a estar con chicas, al embarcarme en este proceso de la mano del feminismo lector y practicante, ya conocía lo que era. ¡Viva la información! Pero sigamos. Diana lo dice, y a mí también me da la sensación, de que hay dos maneras de vengarnos del silencio al que han sumido a nuestros coños: la primera posibilidad es corrernos a chorros por doquier. La segunda posibilidad, es contarle a todo el mundo lo de nuestra próstata y posibilidad de corrernos. Yo, por las explicaciones que dio, entiendo que tengo la cabeza echa puré y no hay ser humana sobre la capa terrestre que me la arregle. Un abrazo a mi exterapeuta. Tengo tan interiorizada la feminidad normativa, que difícil veo que sepa permitirme manchar las sábanas de lo que sea que sale de dentro de mí. Diana lo llamó retroeyacular. Posiblemente lo haga. Veamos si os suena. Yo según follo, meo. Y se ve que si investigo un poco mis fluidos, descubriré que lo que echo por mis orificios poco tiene de orina y mucho de corrida contenida que al no permitirla salir, expulso por mi conducto urinario. Como yo habrá muchas. O igual no. Investigad. Echad la meada post polvo en un botecito. En cuanto arregle la persiana, me pongo a ello.

Buf. Me vais a perdonar, pero miro al ordenador y llevo 5 páginas de Word contanto mi vida en verso. Sé que la cosa se pone interesante justo ahora que hablo de cosas serias. Pero no sé si es legible tanta línea apelotonada. Así que voy a tener que ir terminando y dejar que vosotrxs leáis el resto de la obra, que no tiene desperdicio. Last, but not least, desde estas líneas aplaudo a Klau Kinki y os dejo estos enlaces, https://soundcloud.com/el-palomar/entrevista-a-klau-kinki y http://anarchagland.tumblr.com/ que se explica mucho mejor que yo. ¡Muchas gracias por abrirnos las piernas y las mentes con esta charla! Yo, personalmente no tengo orgamos “vaginales” y tampoco eyaculo, que yo sepa. Pero lo que si hago es hablar por los codos. Así que mi pequeña aportación es CORRERME LA VOZ hasta quedarme seca. Investiguemos nuestros cuerpos, renombremos todo lo que apesta a machirulo y divirtámonos como nos salga del coño. Llámalo sexo, llámalo patatas fritas.

Respuesta a la carta de Rafael Reig “A las pornógrafas”

Rafael me cae bien porque le gusta la cerveza (y mal porque trabaja en ABC)

Rafael Reig publicó ayer ESTA carta en eldiario.es inspirada por ESTE otro artículo de Elena Cabrera en que en participé. Va dirigida a “las pornógrafas” y obvio pues me he sentido directamente aludida.

Mi respuesta no cabía en los comentarios que eldiario.es deja publicar así que la pongo por aquí, para poder explayarme.

Querido Rafael (disculpa que me tome confianzas pero te leo desde hace tiempo), aquí me ofrezco para contestar algunas de tus preguntas y para rebatir algunas de tus afirmaciones.

Sobre el tema de las ficciones, obviamente las personas que han escrito o que hemos colaborado para escribir este artículo tenemos muy claro que muchas cosas son “ficción”, no necesitamos que se nos explique algo tan básico como eso. El tema es que el porno es una de las ficciones más consumidas como si fuera “la realidad” que existe. Como dato: Las cuestiones pornográficas ocupan el 70% de todo lo que se mueve en la red.

Se trata de una ficción cinematográfica que durante décadas ha estado siendo tomada como “la escuela” del sexo por muchas personas para que otras tantas (incluido el Estado) puedan de ese modo evadir responsabilidades en cuanto a lo que una verdadera educación sexual se refiere. El típico padre que en lugar de explicarle las cosas a sus hijxs deja como quien no quiere la cosa un par de cintas XXX a mano para ahorrarse el trabajo o el típico Estado que censura las cosas subversivas en la pornografía porque no sería “democrático” sencillamente prohibir el porno y porque le conviene que exista con sus limitaciones.

Y el hecho de que la pornografía comercial se plantee a las personas como un material audiovisual representativo de la realidad (casi como un docu de National Geographic) es una de las cosas contra la que muchxs estamos luchando porque se trata simplemente de una forma más de adoctrinamiento por parte del sistema patriarcal. Porque esas “realidades” son por un lado muy frustrantes (nadie folla como se folla en el porno) y por otro se dejan fuera una infinidad de prácticas, géneros y corporalidades, son excluyentes.

Con estas censuras por parte del órgano censor de Reino Unido no se está queriendo proteger a nadie, y mucho menos a lxs menores, se está queriendo evadir la maldita tarea de entregar a lxs adolescentes información auténtica sobre sus cuerpos y su deseo.

Porque efectivamente y como bien dice usted, hablar de las cosas que no son ficción cuesta, y mucho. Cuesta mucho decirles a las niñas que ellas también tienen próstata y pueden eyacular, cuesta mucho decirles a los chicos que su ano es un centro de placer y que no tienen por qué huir de su uso para “ser” más machos, cuesta muchísimo más decirles a las personas que la sola idea de la existencia de categorías rígidas como la de “hombre” o “mujer” estará coartando su libertad para toda la vida. Hablar de lo que no es ficción es algo que en las sociedades que habitamos se ha convertido precisamente en aquello que la sociedad no quiere escuchar.

Y eso es lo que estamos haciendo nosotras: contando la historia desde la no-ficción, tratando de superar las mentiras (ficción no es más que un eufemismo de mentira) contadas de forma sistemática sobre quiénes somos, cómo somos y cómo nos relacionamos. Y nuestra forma de hacerlo es a través del feminismo y de lo que se viene llamando postpornografía (si lo pone en google tendrá, espero, diversión -que no ficción- para rato).

Creo que nuestra labor se merece al menos que le saque usted las comillas, porque no somos pseudo-nada, somos luchadoras sociales que hemos entendido que el sistema capitalista y patriarcal manipula a las personas en general y sus sexualidades en particular. Y la revolución que hemos imaginado no está hecha de ficciones, no la nuestra al menos; está hecha de esas verdades que hieren y que tienen la capacidad de desestabilizar la estructura de poder.

Precisamente lo que intentamos es liberar a la representación de la sexualidad humana de esas ficciones impuestas y entregar un poquito de incómoda verdad a cambio. No es que el postporno no sea una representación, pero al menos en ella se le da visibilidad a cuestiones que el poder quiere ocultar por obvias razones: ¿mujeres que eyaculan?¿hombres sometidos, enculados, hombres que no son hombres? ¿algo más grande que un falo entrando por los orificios? ¿cualquier cosa que no sea el típico mete-saca en la postura del misionero? Somos la peor pesadilla de cualquier censor.

Nosotras estamos aquí para decir que otro porno es posible. Que la respuesta a la mala pornografía no es dejar de hacer pornografía sino hacerla mejor. Que las censuras que giran en torno al cuerpo, al género y a la sexualidad de las personas son parte de una estrategia de control que persiste por siglos y que no es casual jamás que se censuren unas cosas sí y otras no.

Y estoy de acuerdo con usted: la pornografía comercial ni es esperanzadora, ni liberadora, ni educativa, ni nada de nada. Pero esto es así justamente porque los órganos censores de cada país y que son al fin y al cabo los que deciden lo que se puede comercializar y lo que no, están gestionados por hombres amargados, machistas, aburridos y mezquinos. Nosotras protestamos y generamos nuestros propios materiales (que nunca serán “comerciales”) para que eso cambie.

Un saludo cálido,

Diana J. Torres

PD: Por aquí le dejo un enlace a mi libro por si le da por querer saber más sobre lo que pienso. Está en descarga gratuita. https://fasterthanacop.files.wordpress.com/2014/10/pornoterrorismo_diana_j_torres_version_digital.pdf

PPD: ¿Qué le ha pasado a Hotel Kafka?

Artículo en Literatura y Poesía

Artículo original en http://literaturaypoesia.com/2014/06/diana-torres-una-artista-unica/

Diana Torres: una artista única


Diana Torres es una de esas personas que son casi indefinibles. De esas que están dispuestas a jugárselo todo por lo que creen, por eso lo que hace impacta tanto. Difícilmente alguien la olvidará después de ver una de las tantas cosas que hace. Diana es poeta, escritora, videoasta y hace performance, es, ante todo, activista. Un claro ejemplo de lo que significa liderar el cambio. Acuño el término pornoterrorismo y en torno a eso gira su primer libro, que lleva el mismo nombre. A propósito de su publicación en México este año, a cargo de SurPlus Ediciones, sostuvimos una plática con Diana, de la que compartimos un fragmento.

Diana Torres 3

Sé que las definiciones que algunos te han dado de terrorismo, (en especial la del chavillo del País Vasco) te han influido, pero para ti, ¿qué es el terrorismo?

Para mí es lo que dicen esas definiciones: una forma de respuesta ante la imposibilidad de diálogo o negociación. Hacer nuestras las ideas de los demás es aprender.

Ya has hablado en diversas ocasiones sobre el origen del término pornoterrorismo a partir de los eventos del once de septiembre de 2001, pero, ¿por qué lo pornográfico te interesa tanto? ¿Qué es para ti lo ‘porno’? Y, ¿de qué manera afecta o complementa lo pornográfico a lo terrorista? Es decir, ¿qué impacto tiene un acto terrorista que además es pornográfico?

Lo pornográfico me interesa porque veo en el cuerpo y en la sexualidad armas muy poderosas para destruir este sistema de mierda en que vivimos, y lo pornográfico es la forma de representar ese cuerpo y esa sexualidad. Hoy en día cualquier representación pornográfica que no respete las reglas prácticas y estéticas, es terrorista. Terrorista porque incomoda al sistema en que, por ejemplo, las gordas, las peludas, los hombres con micropenes, las personas transexuales, las personas con diversidad funcional y todo el largo etcétera no tienen una representación en la pornografía comercial. Son cuerpos y prácticas que han sido silenciadas, invisibilizadas y condenadas por las sociedades que habitamos, y ahí está su poder. El sistema no prohíbe o censura nada que no sea peligroso para su estabilidad.

Para mí el terrorismo no tiene siempre por qué implicar sangre, armas de fuego y muerte. Como dije antes, se trata de una respuesta.

Has dicho también que no calificas lo que haces como arte, en especial tus performances, porque se despolitizan y entonces pierden fuerza, pero ¿no crees que toda obra tiene detrás una ideología y es, por tanto, política? ¿Qué ves en la clasificación de arte (o en tu obra) que te lleva a pensar en tus perfomances como algo más cercano a la ceremonia ritual que a lo artístico?

Sinceramente, no creo que toda obra sea política. Yo considero que el arte es político cuando la persona que lo genera antepone sus intenciones políticas a las económicas o meramente estéticas, y desafortunadamente eso es algo que muy pocos artistas hacen. Las ideologías no tienen por qué ser política, cuando hablo de política me refiero a activismo. De hecho el concepto de ‘ideología’ está muy lejos de lo que yo entiendo por política.

Por otro lado, para mí el arte no es un fin, es decir, yo no hago arte para ‘ser’ artista. Para mí es una herramienta o un arma, que uso para tratar de decir lo que quiero decir, es un lenguaje que siempre me ha resultado cómodo y eficaz.

Creo que la performance es la forma más antigua de expresión de subjetividades y de usos mágicos del cuerpo y las energías de la humanidad. Lo que sucede es que por culpa de las religiones absolutistas y monoteístas que ostentan el monopolio de la ritualística, actualmente la gran mayoría de las personas que no profesan ninguna religión, no ejercen jamás su poder metafísico. Es muy triste, pero así es. Cuando digo que mis performances son rituales o actos de brujería lo que estoy proponiendo es rescatar de las hogueras todos aquellos conocimientos que nos fueron robados, todos esos poderes que tenemos. También diría que el origen del arte fue ese: el ritual, la necesidad tan primaria que tenemos los humanos de trascender la realidad, de reconectarnos con nuestra intuición.

Fotografía de David Rodríguez

Existen obras polémicas, pero pocas como las tuyas. Podríamos decir que tu obra convulsiona a todo aquél que la observa, resulta prácticamente imposible enfrentarse al mundo de la misma forma en que se hacía antes de ver alguno de tus performances. ¿Qué buscas con estas obras? ¿Con qué te gustaría que saliera el espectador? Cuando llevas a las personas al límite, a un estado de crisis en el que se cuestionan toda su existencia, ¿deseas dejarlos ahí o mostrarles al final una salida, un resquicio de luz sobre el futuro?

Con la performance lo que persigo es una implicación por parte de la gente que viene, que se activen o se pongan en marcha ciertas partes de su pensamiento que creo que les pueden resultar útiles para vivir una vida mejor. Enfrentar a una persona al cuerpo y a la sexualidad es casi siempre y lamentablemente ponerla en un límite que no se quiere cruzar porque para eso es para lo que nos ha condicionado el sistema: para no sentir más que lo que se nos dice que es correcto. Pero esa corrección es muy limitante, casi todo lo bueno, empoderante o liberador está prohibido legal o moralmente. Con mi cuerpo quiero mostrar que cruzar ese límite puede ser una experiencia más poderosa que el miedo a no hacer las cosas como se esperaba de nosotros.

No me considero ninguna guía o gurú ni nada por el estilo, no creo tener las capacidades para ello y tampoco deseo ese tipo de rol en mi vida. Me limito a compartir mis herramientas, y luego que cada cual decida si las quiere usar en su vida y se apañe con ellas.

En tu obra es muy importante el cuerpo, es el eje rector. ¿Qué significa para ti el cuerpo? ¿Es algo sagrado, somos su instrumento, es nuestro instrumento o somos cuerpo?

El cuerpo es el lugar en el que vivo, mi único hogar sin el cual no podría existir y es un lugar con mucho poder. Viviendo en un entorno como esta sociedad, mi cuerpo deviene arma, barricada o refugio muy habitualmente. Así es como lo vivo yo, y creo que sería positivo que empezáramos a entenderlo así también, aunque por supuesto, cada cuerpo es un mundo y yo sólo puedo hablar desde el mío.

Has sido acosada por dependencias de seguridad gubernamentales y saboteada por varias organizaciones y grupos civiles que condenan totalmente todo lo que haces, ¿cómo afecta esto tu obra?

Positivamente, desde luego. No hay mejor pista para saber que voy por el buen camino en mis propósitos que tener pruebas fehacientes de que lo que hago molesta a mi enemigo. Cada censura, una medalla (risas).

Grafitti de Stencil y fotografía de Chiara Schiavon.

No crees en la democracia como sistema de organización social, la crítica al sistema y al capitalismo está presente casi en cada uno de tus pasos. ¿Crees que de alguna forma tu obra se ha vuelto dependiente de ese sistema? Es decir, si la mayor parte de tu obra está orientada hacia la crítica o el cambio con respecto al sistema, ¿qué sería de tu obra si ese sistema desapareciera, y aquello por lo que luchas estuviera garantizado? ¿Tu obra ya no tendría futuro? ¿Cuál sería la función de obras como la tuya en esas circunstancias?

Ojalá algún día mi trabajo no sea necesario y pueda dedicarme a la carpintería, que me gusta mucho también. Desgraciadamente muchas cosas tendrían que cambiar para que yo me sintiera cómoda y feliz viviendo en un mundo como el nuestro. De esa incomodidad, del instinto de supervivencia y de la rabia, es de donde nace todo lo que hago. Por otro lado, no me preocupa el futuro de mis propuestas, sólo su presente, si algún día se quedan obsoletas, seguro encontraré otras cosas que hacer.

Ahora, ¿qué sigue para Diana? ¿Qué proyectos tienes en mente? ¿Cómo te ves en diez o veinte años?

En mente y en proceso tengo dos libros más, un manual de eyaculación para coños, otro sobre cómo hacer mejor y desde una forma más ética las cosas dentro de las colectividades feministas-queer-anarquistas. Varias performances en mente también, el festival de postporno que llevo a cabo desde hace siete años y que ahora quiero extender a México (http://muestramarrana.org), talleres de eyaculación y hacker-feminismo, entre otras cosas que aún están en estados más larvarios.

En diez o veinte años me veo en una casa linda, en un lugar lindo, con la gente a la que amo cerca de mí, es decir, exactamente igual que ahora (risas). Y haciendo muebles con tarimas. Me encanta el olor de la madera cuando la sierras.

Para conocer más sobre Diana y su obra:

http://pornoterrorismo.com/

Nota: Algunos contenidos del link referido son explícitos, se recomienda discreción.

Increíble: agusto con la prensa!!!

Por casi primera vez en mi vida me siento agusto con un artículo que se escribe en prensa sobre mi trabajo performativo. Bravo por el majo de Ricardo Solís, de La Jornada de Jalisco.

Para mí es realmente sorprendente que un periodista haya captado sin haber apenas cruzado una palabra conmigo (salvo cuando me pidió permiso para escribir el artículo, eso es ética!) lo que yo vengo a decir con mis performances, que se haya documentado sobre entrevistas que se me han hecho, que se haya empapado del tema antes de lanzarse a publicar nada. Eso se nota en lo que escribe y así da mucho gusto aparecer en prensa, la verdad.

Este es el artículo, lo acompaño más abajo con las excelentes imágenes que tomó de la performance el fotógrafo que acompañaba esa noche a Ricardo, Arturo Campos.

Gracias a Caracol Urbano que hizo posible que yo estuviera en Guadalajara y a Laboratorio Sensorial que puso su increíble espacio a nuestra disposición. En breve el vídeo de la performance!!!