Comunicada de Frieda en respuesta a Fondo María

Escribo esto y comparto el texto de mi amiga Frieda porque estoy HARTA. Cansada de gente tránsfoba, envidiosa y sin nada mejor que hacer que alimentar su deprimente vida deprimiendo a las demás personas. Estoy harta de esta caza de brujas que ya no tiene lugar ni en otros siglos ni en latitudes lejanas sino acá mero en las vidas de cada quien que se resista a caer en los juegos fáciles y de adquisición de poder por la vía rápida tan tradicionales del capitalismo y el patriarcado que ciertas feministas están aplicando.

El linchamiento público de feministas hacia otras feministas es una basura que no hace más que darle poder a ese “Mordor” que nos destruye. Chicas, si realmente el odio es lo que las alimenta, pónganse de a de veras en la lucha antipatriarcal, anarquista, feminista, ahí van a ver la gran cantidad de alimento que les van a dar…

Conozco a la compañera Frieda desde hace dos años. No la conozco de las redes y toda la basura grosera y brillante que avienta en ellas sino del trato personal. Reconozco que me gusta leerla pero como escritora sé muy bien que leyendo a una persona no se la conoce. Y puedo decir sin ningún tipo de vacilación que es uno de los mejores seres que me he topado en el camino: honesta, ruda como yo, con una claridad mental que ya quisieran muchas para decisiones tan cotidianas como ponerle o no azúcar al café. Yo la he mirado a los ojos, la he besado, la he abrazado y quizás yo no tenga legitimidad para decir quién es válido o no (no traigo el feministómetro de serie incorporado), pero siempre he tenido mucha simpatía por la gente que hace trabajo de calle y de base como es el caso de Frieda, por la gente que viene de abajo y acciona desde ahí; simpatía y amor por la gente que traspasa la red para ponerla en lo real, en lo efectivo. Esa es la verdadera brujería, esa que tanto molesta. Yo sería incapaz de acompañar un aborto, por ejemplo. Ella lo hace desde 2014, 62 mujeres a las que ha acompañado. Se dice pronto. Yo sería incapaz de arriesgar mi seguridad de ese modo.

Acá les dejo su escrito en respuesta al comunicado de FONDO MARÍA. Le doy espacio en esta mi plataforma online porque creo necesario que sepamos, como caso paradigmático, de esta cagada que están armando las feministas institucionales contra las desclasadas que hacen lo que buenamente pueden desde esas bases tan incómodas para el poder. Toda esta historia me recuerda a esta rola de Evelyn Cornejo: “Somos la chusma inconsciente incapaz de tener opinión”. Estoy HARTA de todo esto, ya se me mató una hermana. No quiero más muertas así, y aún menos asesinadas por un feminismo que se dice a sí mismo protector y defensor de las mujeres pero que cuando llega la mera hora de hacerlo, les importa más lo que digan en redes o lo que traigan entre las piernas. BASTA YA. “El mundo está como está porque todos tienen mala voluntad”.

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Comunicada en respuesta a Fondo María
(comunicado dijera la RAE pero como no obedezco nunca, pues…)

Queridas de FONDO MARÍA, ante su comunicado, argumentando que les preocupa mucho la seguridad de las mujeres en la información que reciben, que qué formación tengo yo, y diciendo que tuvieron que sacarlo porque algunas les habían mandado inbox preguntando si ustedes estaban involucradas en dicho taller, ¿no pudieron acaso responder a esas personas que les cuestionaban por el mismo inbox que las contactaron?

Evidentemente no.

Porque lo que ustedes querían, FONDO MARÍA, no era comunicar ni deslindarse nada, sino tirarme mierda y poner su granito de arena en el escarnio, perenne linchamiento, juicio feminista, apoyo al autoproclamado tribunal radical y el fuego amigo sororo, ¿cierto?

Yo llevo casi dos años dando este taller, y he ido a 7 estados del país. Acá en la ciudad de México esta será la tercera vez que lo voy a facilitar. En todo este tiempo yo ni me acordaba de ustedes, y nunca las había mencionado en estos talleres, ni nada por el estilo.

Pero tuve el atrevimiento de mencionarlas en esa videocolumna para Voces Feministas que me solicitaron hace dos semanas, ¿y eso fue la gran ofensa y agresión que les hice ahora? ¿Esa fue la terrible violencia que les hice vivir en esta ocasión? ¿Mencionarlas? Vídeo que por lo visto ni siquiera vieron, porque de haberlo hecho se habrían percatado que no uso información de ustedes, que ahí digo de mi propia voz que el taller surge posterior a mi paso por el fondo, que surge de mi propio trabajo, experiencia y acompañamientos, directos y en la calle con las mujeres que se enfrentan a la decisión de aborto. Directo, sin instituciones, ONG’s, AC’s, ni autoridades feministas castrosas. Eso, queridas, se llama capacitación empírica, experiencia en el campo, y es un trabajo tan válido como el que realizan ustedes.

Si sólo querían comunicar que no tenían que ver nada con el taller anunciado, ¿para qué mienten e inventan que no terminé la capacitación y que violé cláusulas y no ponía en el centro de mi trabajo a las acompañadas, y no sé qué tanta cosa más? Dos ex­-acompañantes y compañeras en mi paso, me han dicho en inbox que después que me fui, no hubo más capacitación.

Les repito: no querían deslindarse sino agredirme, exhibirme, chingar pues.

Porque la capacitación nos la dieron a todas las mujeres de la generación un mes antes de que iniciáramos el trabajo en sus oficinas, en la línea y en los hospitales. Después hubo otras sesiones y yo estuve ahí. ¿Ahora además de difamarme me van anular hasta físicamente diciendo que no estuve? Cuando hasta en la sala de la casa de la directora estuve sentada tomando notas y participando. Que desmemoriadas y listillas salieron, ah!

Su comunicado perfectamente puede prescindir de esos 2 párrafos donde me mencionan, y no pasa nada, queda tan entendible y bonito, igual.

Pero ahora que salieron a joder, y por lo visto sin memoria, como sucede con el resto de la gente en este país siempre que sale a joder, pues les dejo en este texto unas capturas de pantalla, de un mail y una carta. Porque como dije en la videocolumna tan escabrosa y grosera, ustedes me corrieron por mi actividad en redes, por no ser políticamente correcta.

La misma Oriana López, directora del fondo, me lo dijo a la cara, y después lo comunicó al resto del equipo vía mail. Lo dejo para que lo recuerden y dejen de mentir diciendo que violé cláusulas, acuerdos y que no atendía bien a las mujeres que acompañaba. Tengan tantita madre y honestidad, por educación y porque ustedes no son como yo de pelada, agresiva, “agresora” y mala feminista, sólo por eso tengan memoria y dejen de inventar explicaciones y querer joderme. Yo no les soy competencia para bajar recursos o pelear activistamente por erario público.

Porque en ese querer joderme olvidan que no sólo tengo ese mail y esa carta para defenderme de sus injurias, escarnio y mamadas. También tengo información del maltrato que dan a las voluntarias, de la explotación laboral que perpetúan, del abuso de nuestro trabajo que acercamos a ustedes porque las creemos grandes feministas y buena onda. También tengo información de lo que me hicieron ustedes cuando me mandaron hacer complicadísimo acompañamiento, información que no tiene que estar a la luz de nadie porque ya tenemos bastante con el patriarcado jodiéndonos a las mujeres todos los días, de muchas formas no sólo físicas, sino culturales, simbólicas, sociales, y psico-emocionales, como para seguir jodiéndonos entre nosotras mismas, en nombre de posicionamientos políticos, éticas, radicalidades, feminismos congruentes y no sé qué tanta chingadera más. Por favor, y por las Diosas.

Se los pido tal cual se los pediría a la cara, en escrito, al celular, o cualquier otro medio por el que no quisieron comunicarme, así que igual en esta carta y en público les contesto y las contacto. No me jodan, yo nunca las he jodido. No somos amigas, cierto, pero tampoco somos enemigas. El enemigo es uno, y es el sistema, el patriarcado, no yo ni ninguna de las otras compañeras que se dedican también a hacer acompañamientos y talleres y que jamás han pasado por Fondo MARÍA y sus entregas de carnets oficiales, y que ustedes por jugarle a las diplomáticas y comunicadoras, se las llevaron entre las patas, ofendiéndolas y desacreditando el trabajo que hacen, todo por despolitizar mi trabajo… ¿Y adivinen? Eso ya lo hacen los machos, los machitrolles, los machos progres y demás fauna nociva. No las necesitamos uniéndoseles a ellos.

Con mis más sentidas, claras, directas y honestas palabras, y haciendo uso de mi derecho de réplica: Frieda Frida.

Posdata: Las capturas dicen Freddy, porque en aquellos años no tenía el reconocimiento legal de mi identidad de género. Gracias.

Una sabia opinión sobre Abya Yala, mestizaje y apropiacionismo

Hace casi dos meses publiqué en esta web un texto que me enviaba mi amiga Maria Basura sobre un incidente que sufrieron con gente de Berlín durante una performance. Ayer llegaron unos comentarios a esa publicación que creo que son lo suficientemente valiosos como para ponerlos de relevancia con un nuevo post. Gracias Federico Gaitán por tu contribución a este tema.

Como afrochichimeca confirmo que los europeos siempre se andan con su superioridad moral, incluso en los espacios supestamente libertarios. Recuerdo una vez en un espacio anarquista de “Monterrey” un chavo que venía de vivir en un okupa de italia nos hablaba sobre como su espacio sí era verdaderamente okupado, no como en el que estábamos, donde se paga renta.

Sin embargo, como afrochichimeca también me parece obvio que los criollitos de acá siempre se quieren pasar de listos tratando de hacerse pasar como nativos. No sé cómo sea en otros paises del cono sur, pero en México es más que obvio y en verdad yo sí les habría abucheado y llamado criollitos fascistas, embaucadores, (aunque no les habría cortado el sonido ni detenido).

Los criollitos de América o de Abya Yala tienen mucho que aprender de autocrítica. No sé si de los europeos, pero ya basta. Aquí en México nos educan a base de golpes de pecho, que nuestra raza esto y lo otro. Todo parece culpa de los indios y los africanos. Esa exaltación del mestizaje siempre se me figuró como una posición moderada como para taparle el ojo al tuerto, como diciendo está mal odiar a los españoles porque tú también eres uno en parte. “¿Sabías que el 99% de méxico es mestizo?” dice un artículo del periódico. Al siguiente mes sale otro artículo que dice “En realidad, los mestizos mexicanos son 70% españoles”. Y luego otro hablando de la tradición literaria de castilla y de que gracias al español conocemos a los griegos, las ciencias, el arte y la democracia. Y después sale Frida Kahlo, vestida “de india”, representando las raíces del México profundo, a Octavio Paz hablando de ser mexicano-criollo en el extranjero, a elena poniatowska representando a la juventud revolucionaria del 68. En fin, como no queriendo resulta que todos los representantes de nuestra identidad “mestiza” son criollitos, se creen criollitos, devienen criollitos, pero también representan, citando directamente de tu comentario, “aquellos que ya no pueden hablar”.

Extendiendo un poco el término nativo. Los criollos son tan nativos de Abya Yala como los gringos son nativos de Bia Dipe. No son el mismo mundo. Mejor dicho, son tanto el mismo mundo como este continente es el otro.

Estoy en contra del intento de sustitución de los criollos, de robarles la voz a “los que ya no pueden hablar”. No considero que en realidad hablen por ellos así como no considero que los europeos hablen por Anahuac, Bia Dipe o Abya Yala.

Sin embargo sí considero que tenemos un contexto en común en varios aspectos, más no en el de la raza. Como dices, los criollos de America son blancos de segunda, pero al menos son “algo” blancos. Para hacer un paralelo con otros lados del mundo, pienso en los asiáticos morenos y los asiáticos pálidos.

El feo que le hacen los europeos a los “blancos de segunda” es un problema de raza, pero no es el mismo problema que el que tendrían con alguien con piel oscura, bien oscura, como estoy acostumbrado a ver todos los días y nada tiene que ver con lo que haya aparecido o faltado en cualquier película de disney.

En cuanto al contexto colonial, ese sí lo compartimos blancos de segunda, negros, mulatos, indios y muchos extranjeros que quedan varados por una u otra razón en México y latinoamérica y no hayan la oportunidad o los medios de escaparse a un lugar donde al menos se disimule que existe algo llamado derechos humanos.

Crítica a la colonización: congruente
Crítica a la colonización desde la posición de “blanco de segunda”: hay problemas.

Putas mexicanas revolucionarias

Cuando llegué a este país hace tres años yo era muy imbécil en muchos sentidos (lo sigo siendo en muchos otros que no vienen al caso). Uno de ellos era que el hecho de saber que la prostitución es una profesión en muchos sentidos revolucionaria me andaba nublando la vista con la parte oscura de la profesión: la trata. Y pues cuando una llega a un lugar donde la gran mayoría de las mujeres que se dedican a esto son en realidad esclavas de los cárteles y las mafias y que no es que se dediquen sino que no les queda de otra, se le pasa de inmediato esta imbecilidad y abre mucho las orejas para escuchar y el corazón para comprender.

Por eso me dio mucho gusto, pero mucho mucho, la noticia de que una de las más importantes y poderosas revoluciones contra el gobierno, posteriores a “la REVOLUCIÓN”, fue iniciada y planeada por PUTAS. Y estas Señoras eran llamadas LAS HORIZONTALES DE GUERRERO. Las horizontales!!!! De inmediato sentí una conexión kármica y mística con ellas y su historia pues cuando intenté montar un tinglao de prostitución de mujeres para mujeres lo primero que me vino a la mente fue el nombre de MUJERES HORIZONTALES, pues es así como solemos coger en estas sociedades extrañas en las que todo lo rico (menos bailar) lo hacemos o tumbadxs o sentadxs. Sobre ese proyecto fallido de prostitución de mujeres para mujeres ya digo todo lo que tuve que decir en mi libro. El caso es que me encuentro con estas Horizontales de Guerrero y aquí les va su historia:

“La noche del 6 de marzo de 1922, las prostitutas del puerto de Veracruz popularmente conocidas como “las horizontales de Guerrero”, amenazaron con quemar en la vía pública las sillas, las camas y los colchones sobre los que trabajaban, en señal de protesta por las elevadísimas rentas que debían pagar a los propietarios de los patios de vecindad que les alquilaban las pocilgas donde vivían. Alarmada la policía corrió hasta la zona de fuego para impedir la quemazón”

“Pero volviendo a la problemática de las “horizontales de Guerrero” con sus caseros, éstas tras no recibir una respuesta satisfactoria a sus demandas de parte del alcalde y de los propietarios, el 6 de marzo de 1922 anunciaron públicamente su determinación de ponerse de huelga dejando de pagar las altas rentas hasta que éstas no fuesen disminuidas al equivalente del 20% sobre el valor catastral. Al tiempo que la meretriz María González envió al presidente de la República, Álvaro Obregón, un telegrama para enterarlo de la explotación de la que eran víctimas. Según ella, la respuesta del presidente fue: “que ya las autoridades dictaron órdenes para la aprehensión de esos individuos que viven explotándolas”.

“La noticia de esos acontecimientos corrió como reguero de pólvora y pronto miles se sumaron al boicot del pago de alquileres. Trabajadores que habitaban en patios de vecindad con San Salvador, La Isabelita en la calle Guerrero, La Veguita en la calle Progreso (…) se unieron a la lucha. A finales de mayo de 1922, treinta mil inquilinos de más de 100 patios de vecindad no pagaban renta”

“Días después de declararse en huelga, el domingo 12 de mayo por la noche se efectuó la primera gran manifestación del movimiento inquilinario que abrió con un concurridísimo mitin en el que Herón Proal, líder del sindicato, pronunció un discurso desde uno de los balcones del Hotel Diligencias acompañado de Porfirio Sosa y de la oradora comunista Juana Ruiz. Después, la multitud portando banderas rojas avanzó lanzando consignas y arengas como “Estoy en huelga y no pago renta” y así recorrió varias calles de la ciudad”.

“Casi al final, llegaron a la zona de tolerancia en la calle Guerrero. Las meretrices se aglomeraron en torno de los manifestantes y comenzó Proal un discurso en el que se dirigió exclusivamente a ellas, llamándolas “verdaderas heroínas” al reconocerles ser las primeras en decretar la huelga e iniciar el movimiento. Así lo reprodujo el periódico: “Ustedes, merecen un voto de confianza del comité de huelga y de todos los habitantes de Veracruz, porque fueron las primeras en decretar la huelga que hoy ha tomado proporciones gigantescas. Ustedes en realidad verdaderas heroínas, por haber puesto la primera piedra de este edificio gigantesco que hemos ahora levantado. Son las iniciadoras y por lo tanto merecen un estrechísimo abrazo de confraternidad. El sindicado rojo de inquilinos les abre sus brazos y les llama con todo cariño SUS QUERIDAS HERMANAS”.

“El reportero que relató este hecho destacó que “la palabra hermanas causó risa ante el auditorio, por lo que Proal les reprendió “Sí señores, y no se rían, estas pobres y despreciadas mujeres, no solamente son nuestras compañeras, sino que también son nuestras hermanas porque analizando las cosas, resulta que ellas son de carne y hueso como nosotros, y no hay motivo de excluirlas de la hermandad, tanto más, que son carne de explotación de los burgueses”.

Y pues si quieren saber más sobre cómo estaba el pedo con las mujeres en general en Veracruz en los años 20-30-40 les recomiendo mucho la lectura del libro Mujeres en la Historia de la ciudad de Veracruz – Primera mitad del siglo XX  de Adriana Gil Maroño y Mª Luisa González Maroño.

Yo hacía mucho que no me encontraba una joya semejante.

 

24 de abril: #VivasNosQueremos

Estoy prendida con la marcha del domingo. Normalmente no voy a marchas, ya tuve suficiente con las del 4F y demás en Barcelona, creo que me empaché. Siempre me siento incómoda porque me engento rápido, tengo una especie de gentefobia, de aglomerafobia, no sé…

Pero a esta sí voy a ir. ACÁ pueden encontrar información de dónde será en sus diferentes ciudades.

Dejo un texto de Ana Francis Mor que leí el otro día en el baño mientras cagaba y que por idiota que parezca es una de las cosas que me ha animado a ir a la marcha. Yo no creo en la “equidad”, me parece un absurdo, y tampoco en la justicia (y menos aún en la institucional) pero el texto me gusta.

¿hasta cuándo le haya?

Yo conté diecisiete.

Diecisiete veces en las que mi padre golpeó a mi madre o a alguna de nosotras. Por razones distintas. Porque no había mantequilla, porque Consuelo llegó tarde, porque Mónica le rompió una muñeca a Esther, porque se fueron de fiesta sin permiso, porque los pañuelos no estaban bien planchados, porque recogimos un gatito nuevo, porque había que pagarle a la ortodoncista… En fin. Y en cada una de esas veces, desde que tengo memoria, yo pregunté, reclamé, grité, pataleé, me escondí, volví a gritar, volví a reclamar. La penúltima vez saqué un cuchillo y detrás de mí, cada quién sacó un sartén, un cinturón ochentero gordo, un bat… Y ya. Santo remedio. Ni siquiera hubo que usarlos. Se acabaron las golpizas y empezamos a mirarnos frente a frente.

Hubo una última vez en la que mi padre sacó una pistola. El grado máximo de violencia cuando la fuerza física ya no era suficiente. En ese momento me di cuenta de que para detener la espiral de violencia había que tener conciencia y dignidad y eso no iba a estar en el lado de mi padre, así que simple y llanamente me fui. Ya no había nada que hacer. El tirano se ganó el triunfo y el desprestigio. Pagó el precio de perder a cinco hijas que no van a ir ni a su velorio, pero ganó a los golpes. Ganó porque se quedó sin contrincantes. Simple y llanamente dejamos de jugar el juego de la violencia. Podría ponerme más melodramática y decir que su apuesta por la impunidad no le rindió frutos, pero la neta es que no lo sé. Más allá de la culpa -en la que no creo- no ha habido ningún movimiento sabio del destino que me haga creer que la vida tiene sus propios contrapesos y misteriosas maneras de hacer justicia. Nel, mi padre morirá impune y sus delitos (porque ahora sé que esos son delitos) pasarán por la libre sin castigo.

Quisiera haber tenido en ese tiempo las herramientas para hacer justicia. Quisiera haber sabido que se podía denunciar, quisiera haber tenido apoyo del gobierno, de otras personas. Sabía que eso no estaba bien, era evidente. Pero no supe cómo defenderme, cómo obtener justicia, así que no la obtuve. Mi madre menos, se murió antes de siquiera pensar que eso era injusto o que podía haber tenido otras opciones.

Pero las cosas se transforman, o por lo menos en nuestro caso la historia cambió. Sobra decir que entre mis hermanas y yo ya no hay historias de violencia con las parejas actuales. Cuando hubo indicios de haberla en alguna, procedimos con todas las de la ley, la solidaridad y la razón para detenerlas.

El punto es que nunca estuvo bien, pero nos tomó una generación darnos cuenta, tomar conciencia, tener las herramientas, accionar al respecto y obtener los resultados deseados: establecer relaciones de equidad, en las que una no tenga que ceder su poder.

(Ana Francis Mor en Manual de la buena lesbiana 2, pág. 110)

el “invierno” acá

Se siente bien raro que no exista más el invierno. Y cuando digo invierno me refiero a menos de 10º y a tener siempre los pies y las manos frías, a la grisura que no cesa, al no poder habitar el espacio público porque se te congela todo, a la tristeza de tener que llevar encima al menos 10 kilos de ropa para no desfallecer. Y en general todo eso que en mi pueblo se entiende como invierno, con sus heladas, sus graditos bajo cero, sus nevadas, su humedad taladrando hasta el hueso.

Acá donde estoy esa cosa tan fea no pasa. Empecé el año a 30º en la playa bajo un sol tan intenso que nos tuvimos que ir a la sombra porque nos estábamos achicharrando. Todo el mes de enero los mosquitos se dedicaron a nutrirse de mi sangre  al borde  del trópico de Cáncer, esa sangre que ha de ser como un festín de todas las cosas ricas que me entran al cuerpo (porque estoy comiendo mejor que nunca desde que soy “adulta”). Y ahora a finales de mes, ya en DF camino por la calle en tirantes y veo brotes nuevos en las ramas de los árboles (a los que nunca se les cayeron las hojas -tampoco hubo otoño-) por donde quiera que voy. Cielos despejados, solazo de 7am a 6pm, y como única señal del invierno el volcán Iztaccíhuatl nevado a lo lejos cuando la mugre del tránsito me deja verlo.

Es la primera vez en mis 35 años de vida en que no siento frío en ningún momento por más de 9 meses. Y se siente bien raro (rico). No es que extrañe el frío: se me hace inconcebible que alguna de mis personas amadas esté pasando frío. Me imagino a mi mamá metiendo los pies en un barreño de agua caliente al llegar a la casa para descongelarse los dedos, a mis amantas amigas durmiendo debajo de 40 lonchas de lana y pluma, en ese invierno que habita allá en aquel lado del mundo donde nací, un 26 de enero de 1981, mientras caía una inmensa nevada en Madrid.

Nací en el frío atroz del invierno. Por eso siempre odié la ropa. Y ahora acá en esta primavera eterna me siento como marciano medio recién aterrizado, como guiri, desubicada, caminando por las calles como idiota con una sonrisa en la cara y diciéndole a quienquiera que se me cruce que tenga un bonito día.

Porque todos los días son hermosos y yo no sabía que podría ser tan feliz con el simple gesto de suprimir los inviernos de mi vida. A quienes quieran exiliarse del invierno: ya saben dónde encontrarme.