Putas mexicanas revolucionarias

Cuando llegué a este país hace tres años yo era muy imbécil en muchos sentidos (lo sigo siendo en muchos otros que no vienen al caso). Uno de ellos era que el hecho de saber que la prostitución es una profesión en muchos sentidos revolucionaria me andaba nublando la vista con la parte oscura de la profesión: la trata. Y pues cuando una llega a un lugar donde la gran mayoría de las mujeres que se dedican a esto son en realidad esclavas de los cárteles y las mafias y que no es que se dediquen sino que no les queda de otra, se le pasa de inmediato esta imbecilidad y abre mucho las orejas para escuchar y el corazón para comprender.

Por eso me dio mucho gusto, pero mucho mucho, la noticia de que una de las más importantes y poderosas revoluciones contra el gobierno, posteriores a “la REVOLUCIÓN”, fue iniciada y planeada por PUTAS. Y estas Señoras eran llamadas LAS HORIZONTALES DE GUERRERO. Las horizontales!!!! De inmediato sentí una conexión kármica y mística con ellas y su historia pues cuando intenté montar un tinglao de prostitución de mujeres para mujeres lo primero que me vino a la mente fue el nombre de MUJERES HORIZONTALES, pues es así como solemos coger en estas sociedades extrañas en las que todo lo rico (menos bailar) lo hacemos o tumbadxs o sentadxs. Sobre ese proyecto fallido de prostitución de mujeres para mujeres ya digo todo lo que tuve que decir en mi libro. El caso es que me encuentro con estas Horizontales de Guerrero y aquí les va su historia:

“La noche del 6 de marzo de 1922, las prostitutas del puerto de Veracruz popularmente conocidas como “las horizontales de Guerrero”, amenazaron con quemar en la vía pública las sillas, las camas y los colchones sobre los que trabajaban, en señal de protesta por las elevadísimas rentas que debían pagar a los propietarios de los patios de vecindad que les alquilaban las pocilgas donde vivían. Alarmada la policía corrió hasta la zona de fuego para impedir la quemazón”

“Pero volviendo a la problemática de las “horizontales de Guerrero” con sus caseros, éstas tras no recibir una respuesta satisfactoria a sus demandas de parte del alcalde y de los propietarios, el 6 de marzo de 1922 anunciaron públicamente su determinación de ponerse de huelga dejando de pagar las altas rentas hasta que éstas no fuesen disminuidas al equivalente del 20% sobre el valor catastral. Al tiempo que la meretriz María González envió al presidente de la República, Álvaro Obregón, un telegrama para enterarlo de la explotación de la que eran víctimas. Según ella, la respuesta del presidente fue: “que ya las autoridades dictaron órdenes para la aprehensión de esos individuos que viven explotándolas”.

“La noticia de esos acontecimientos corrió como reguero de pólvora y pronto miles se sumaron al boicot del pago de alquileres. Trabajadores que habitaban en patios de vecindad con San Salvador, La Isabelita en la calle Guerrero, La Veguita en la calle Progreso (…) se unieron a la lucha. A finales de mayo de 1922, treinta mil inquilinos de más de 100 patios de vecindad no pagaban renta”

“Días después de declararse en huelga, el domingo 12 de mayo por la noche se efectuó la primera gran manifestación del movimiento inquilinario que abrió con un concurridísimo mitin en el que Herón Proal, líder del sindicato, pronunció un discurso desde uno de los balcones del Hotel Diligencias acompañado de Porfirio Sosa y de la oradora comunista Juana Ruiz. Después, la multitud portando banderas rojas avanzó lanzando consignas y arengas como “Estoy en huelga y no pago renta” y así recorrió varias calles de la ciudad”.

“Casi al final, llegaron a la zona de tolerancia en la calle Guerrero. Las meretrices se aglomeraron en torno de los manifestantes y comenzó Proal un discurso en el que se dirigió exclusivamente a ellas, llamándolas “verdaderas heroínas” al reconocerles ser las primeras en decretar la huelga e iniciar el movimiento. Así lo reprodujo el periódico: “Ustedes, merecen un voto de confianza del comité de huelga y de todos los habitantes de Veracruz, porque fueron las primeras en decretar la huelga que hoy ha tomado proporciones gigantescas. Ustedes en realidad verdaderas heroínas, por haber puesto la primera piedra de este edificio gigantesco que hemos ahora levantado. Son las iniciadoras y por lo tanto merecen un estrechísimo abrazo de confraternidad. El sindicado rojo de inquilinos les abre sus brazos y les llama con todo cariño SUS QUERIDAS HERMANAS”.

“El reportero que relató este hecho destacó que “la palabra hermanas causó risa ante el auditorio, por lo que Proal les reprendió “Sí señores, y no se rían, estas pobres y despreciadas mujeres, no solamente son nuestras compañeras, sino que también son nuestras hermanas porque analizando las cosas, resulta que ellas son de carne y hueso como nosotros, y no hay motivo de excluirlas de la hermandad, tanto más, que son carne de explotación de los burgueses”.

Y pues si quieren saber más sobre cómo estaba el pedo con las mujeres en general en Veracruz en los años 20-30-40 les recomiendo mucho la lectura del libro Mujeres en la Historia de la ciudad de Veracruz – Primera mitad del siglo XX  de Adriana Gil Maroño y Mª Luisa González Maroño.

Yo hacía mucho que no me encontraba una joya semejante.

 

24 de abril: #VivasNosQueremos

Estoy prendida con la marcha del domingo. Normalmente no voy a marchas, ya tuve suficiente con las del 4F y demás en Barcelona, creo que me empaché. Siempre me siento incómoda porque me engento rápido, tengo una especie de gentefobia, de aglomerafobia, no sé…

Pero a esta sí voy a ir. ACÁ pueden encontrar información de dónde será en sus diferentes ciudades.

Dejo un texto de Ana Francis Mor que leí el otro día en el baño mientras cagaba y que por idiota que parezca es una de las cosas que me ha animado a ir a la marcha. Yo no creo en la “equidad”, me parece un absurdo, y tampoco en la justicia (y menos aún en la institucional) pero el texto me gusta.

¿hasta cuándo le haya?

Yo conté diecisiete.

Diecisiete veces en las que mi padre golpeó a mi madre o a alguna de nosotras. Por razones distintas. Porque no había mantequilla, porque Consuelo llegó tarde, porque Mónica le rompió una muñeca a Esther, porque se fueron de fiesta sin permiso, porque los pañuelos no estaban bien planchados, porque recogimos un gatito nuevo, porque había que pagarle a la ortodoncista… En fin. Y en cada una de esas veces, desde que tengo memoria, yo pregunté, reclamé, grité, pataleé, me escondí, volví a gritar, volví a reclamar. La penúltima vez saqué un cuchillo y detrás de mí, cada quién sacó un sartén, un cinturón ochentero gordo, un bat… Y ya. Santo remedio. Ni siquiera hubo que usarlos. Se acabaron las golpizas y empezamos a mirarnos frente a frente.

Hubo una última vez en la que mi padre sacó una pistola. El grado máximo de violencia cuando la fuerza física ya no era suficiente. En ese momento me di cuenta de que para detener la espiral de violencia había que tener conciencia y dignidad y eso no iba a estar en el lado de mi padre, así que simple y llanamente me fui. Ya no había nada que hacer. El tirano se ganó el triunfo y el desprestigio. Pagó el precio de perder a cinco hijas que no van a ir ni a su velorio, pero ganó a los golpes. Ganó porque se quedó sin contrincantes. Simple y llanamente dejamos de jugar el juego de la violencia. Podría ponerme más melodramática y decir que su apuesta por la impunidad no le rindió frutos, pero la neta es que no lo sé. Más allá de la culpa -en la que no creo- no ha habido ningún movimiento sabio del destino que me haga creer que la vida tiene sus propios contrapesos y misteriosas maneras de hacer justicia. Nel, mi padre morirá impune y sus delitos (porque ahora sé que esos son delitos) pasarán por la libre sin castigo.

Quisiera haber tenido en ese tiempo las herramientas para hacer justicia. Quisiera haber sabido que se podía denunciar, quisiera haber tenido apoyo del gobierno, de otras personas. Sabía que eso no estaba bien, era evidente. Pero no supe cómo defenderme, cómo obtener justicia, así que no la obtuve. Mi madre menos, se murió antes de siquiera pensar que eso era injusto o que podía haber tenido otras opciones.

Pero las cosas se transforman, o por lo menos en nuestro caso la historia cambió. Sobra decir que entre mis hermanas y yo ya no hay historias de violencia con las parejas actuales. Cuando hubo indicios de haberla en alguna, procedimos con todas las de la ley, la solidaridad y la razón para detenerlas.

El punto es que nunca estuvo bien, pero nos tomó una generación darnos cuenta, tomar conciencia, tener las herramientas, accionar al respecto y obtener los resultados deseados: establecer relaciones de equidad, en las que una no tenga que ceder su poder.

(Ana Francis Mor en Manual de la buena lesbiana 2, pág. 110)

La Patri también viene a la mani del 4F

Ya preparada para llegar mañana a Karcelona. Bueno, preparada no sé, pero sí muy feliz y muy excitada con todo lo que va a suceder  y con el ya casi abrazo de las personas a las que tanto amo y pienso.

Estoy especialmente prendida con la manifestación del miércoles 4 de febrero. Se cumplirán 9 años desde que sucedió todo, a veces me parece que fue ayer…

Para hacer que Patri esté presente de algún modo llevaré parte de sus cenizas para hacer un brebaje y así conjurar las energías de lxs presentes y ausentes. Un ritual de protección, sanación y venganza (como decía en mi anterior post). También se montará un puesto para cortarnos todxs el pelo a cuadritos (para esto, ven a la plaza universitat a las 6). Es muy triste tener que llevar los restos de la compa a una mani como si fuera cocaína, en una bolsita de plástico hermética, pero sería más triste que este acto de brujería colectiva no surtiera efecto y creo que sus cenizas son un elemento muy poderoso.

ACÁ dejo el evento de fachabook con  el comunicado y toda la info de la mani. Os pido que invitéis a todxs vuestrxs amigxs de Karcelona y alrededores y que hagáis la máxima difusión. Creo que por una vez en una mani del 4F no seremos las mismas de siempre y eso me emociona.

Para quienes no tenéis fachabook podéis leer el comunicado sobre la mani ACÁ  y también difundirlo por las redes que queráis.

Será memorable, no os lo perdáis, necesitamos todo el apoyo, no sólo por el caso 4F sino por la infinidad de casos más que hay que también quedaron sin resolver de manera justa.

El sistema está podrido, salgamos a la calle para dejar bien claro que no acordamos con su existencia.

Sanación y venganza

No están siendo días fáciles. Desde la emisión de Ciutat Morta en la tele pública de Catalunya me encuentro totalmente sobrepasada por todo lo que está aconteciendo. En esta vorágine, me gustaría que las cosas fueran más sencillas: que no hubiera políticos corruptos, que no hubiera policía torturadora, que no hubiera medios de comunicación manipuladores, que lo que llamamos justicia realmente funcionara.  Y en una mayor escala de lo que realmente me gustaría: que no hubiera políticos, que no hubiera policía, que no hubiera juzgados ni jueces ni cárceles y que no estuviéramos, como individuxs y como sociedad, tan profundamente enfermos. Pero  esto, desgraciadamente, no es posible.

Lo que sí es posible es alzar la voz y hablar, contar la verdad, lo sucedido. Hasta ahora pensábamos que también era imposible que la gente nos escuchara y nos creyera, porque hacerlo supone tener que dejar de creer inmediatamente en el sistema que hipotéticamente nos cobija y eso es duro y da mucho miedo. Pero está funcionando: desde hace una semana, cada día que pasa, un poco más de gente sabe la verdad sobre el caso 4F, la verdad sobre los políticos que gobiernan, la policía que tortura, la justicia inservible y los medios que mienten.

Lo único positivo que está emergiendo de todo esto es que la difusión del caso está abriendo ojos y despertando mentes, que está “exorcizando” a personas que ojalá ahora comiencen a desconfiar de aquello en lo que creyeron firmemente toda su vida: que el gobierno vela por los intereses de la ciudadanía, que la policía está para protegernos, que en las cárceles sólo hay delincuentes y que los jueves y juezas son gente sabia y honrada. Ya sabíamos que muchas cosas se vendrían abajo cuando por fin se escuchara nuestra voz y nuestro grito, las primeras, las corazas de protección que el sistema instala en las personas para que puedan seguir siendo funcionales, para que puedan seguir validándolo con sus vidas.

Y esto no es útil sólo para el caso 4F, hay miles de casos similares que esperamos vayan siendo, cada vez más, vistos con otros ojos y que también encuentren su voz y su grito en esta pesadilla común en la que habitamos. El último y más atroz: el caso de la Operación Pandora. Seguirán sucediéndose en loop mientras la situación no cambie.

Para mí esto es la venganza: que la clase obrera, que la sociedad civil, que la opinión pública, que miles de personas SIN PODER, estén decidiendo que LA VERDAD es otra cosa diferente de lo que les habían contado. Que esa verdad tan incómoda que rezuma del caso 4F y del resto de montajes esté contaminando a tantas personas. Eso es lo único que tenemos porque a mi hermana Patri nadie le va a devolver la vida, ni a Rodrigo, Álex y Juan el tiempo que les robaron todos los años de prisión, ni a Mariana las noches en vela, ni el tiempo de sufrimiento de todxs lxs demás que hemos sido afectadxs por esta mierda. Eso no se puede restaurar.

Yo seguiré con mi rituales, personales y colectivos, de sanación y de venganza, como he estado haciendo hasta ahora. Sé que funcionan más que la justicia institucional. Nunca olvidaré el día 18 de octubre de 2011 en que volvimos de la playa de Colera en Girona después de pasar la noche anterior celebrando el primer no-cumpleaños de Patricia, noche en la que quemamos sus trastos en una gran pira, bebimos queimada y conseguí por fin asentar mi rabia por su pérdida. Ese día salió la sentencia condenatoria de Victor Bayona y Bakari Samyang y yo empecé de una vez y para siempre a confiar en la brujería.

Aquí dejo el vídeo de uno  de estos actos ritualísticos, hecho con mucho sentido del humor y mucha rabia al rededor de una multa de 1000 euros con la que fui sancionada un 4 de febrero hoy hace casi 3 años. Y os invito a todas las personas que leéis esto a que vengáis con nosotrxs al ritual colectivo de sanación y venganza que estamos armando para el 4 de febrero de este año, a partir de las 7 de la tarde en Plaça Universitat en Barcelona, y que sirva no sólo para el caso 4F sino para todos los casos similares que tenemos alrededor, porque como decía Mariana el otro día “todxs somos posibles Rodrigos”.