Poemas

Porque

Te amo porque estás manchada,
atravesada y sioncrética como una diosa cubana,
exuberante como una planta psicotrópica.

Te amo porque no eres inocente.

Te amo porque mataría por ti.

Te amo porque ente tus tetas hay un hogar
y entre tus piernas un manantial
fresco y rico.

Te amo porque me follas
como si hubieras pasado una guerra.

Te amo porque podría odiarte
y eso hace más humanoide nuestro amor.

Te amo porque me torturas
y aparentas muy bien no farte cuenta.

Te amo porque a veces no eres amable.

Te amo porque eres más puta de lo que crees
y no tienes un pelo de santa.

Te amo porque iluminas mi vida.

Te amo porque cuando duermo contigo
no tengo miedo de morir mientras duermo.

Y te amo porque soy un bicho pasional y bruto y,
aunque suene fatal decirlo, necesito amarte.

Transfrontera

Mi carne, mi sangre, mi piel, mi reino.
Donde yo mando, donde yo decido.

Salgo de una expectativa preferida,
camino sobre la tapia de vuestra frontera repugnante
y con paso de gigante entro en vuestras clínicas, vuestros dispensarios, vuestras escuelas, vuestros quirófanos.

Entro en vuestras bibliotecas y engullo uno a uno
todos los manuales que utilizáis para darle nombre
a mis emociones.

Mi piel, mi carne, mi sangre, mi templo.
Donde oran las profanas, las desahuciadas de la fe, las perversas
y las anormales.

Atraco vuestras farmacias a punta de pistola
e ingiero vuestras soluciones para locos.
Lo que nunca sabréis es que esto que hago
lo hago sin creer en vuestro discurso,
sin confiar en el futuro que me deparan vuestras predicciones,
sin dejaros conocerme.

Mi coño, mi polla, mis orificios todos, mi orgasmo:
donde he construido un monumento al deseo que siempre está lubricado.
Entreno hormonas como si fueran soldaditos,
los preparo para asaltar vuestros palacios del amor mojigato,
y rescatar a vuestros cachorros mutilados en nombre del bienestar.

Soy una actriz de vuestro drama y lo he convertido en comedia,
queríais que fuera caperucita y le cambié el guión al lobo,
que también estaba hasta la polla.

Atravieso las fronteras de vuestras propias neurosis,
y me instalo justo ahí donde quiero estar,
donde luzco como un molesto insecto mutante
al que no podéis matar.

Mi cuerpo, mi cuerpo, MI CUERPO.
Donde yo mando, cabrones!!!

Ser de sombra

Nací como un ser de sombra, marcada
por un designio extraño que no cesa de rehacerse.

Como un ser de sombra desde el comienzo cegado,
desde el principio alumbrado y perplejo.

A veces las cosas no se ven con tanta luz,
me lloran los ojos cuando pregunto a la silueta de la nada,
y toda la información que mis retinas recogieron,
como quien acumula basuras en un cuarto diminuto,
se disuelve delante de mis manos antes
de que pueda agarrarla y hacerla mía.

Y a veces, cuando bajo hasta mi ser de sombra,
que siempre está escondido
en un lugar donde el mundo no lastima,
me detengo muy cerca de sus latidos y
le miro a los ojos en la oscuridad,
veo el brillo de una cueva profunda
que huele a mí misma,
y finalmente lo abrazo para no llorar más.

Hijxs de puta

sois unos hijos de puta,
vosotros que me miráis
desde esas celdas de castigo,
desde esos puestos de trabajo,
desde esos alquileres de mierda,
sois unos hijos de puta

he perdido la fantástica virtud
de sentir lástima y me he convertido,
sin quererlo,
en una hija de puta.

el cambio climático me importa una mierda,
las matanzas, el hambre, las especies en peligro de extinción,
toda injusticia que no me salpique,
toda maldad que no lleve mi nombre,
me resbala.

me he convertido en un monstruo y vengo hasta aquí
para convenceros de mi inmundicia.

Si algún día sentí amor por vosotras,
fue porque estaba pedo,
si sentí piedad porque estaba con la regla,
si sentí consuelo, pura fantasía.
La verdad es que no siento nada.

quizás una pizca de odio y otra de deseo.
que os odie no quiere decir que no pueda follaros.

sois unas hijas de puta.
os lo digo así, sin formalismo alguno
sin artificio,
sin más…

Perdí la fe, soy un alma perdida,
perdí el miedo al vacío y a la muerte

y no quiero que nadie me rescate.

Autoviolencia sin género

Porque me amo me maltrato, me golpeo,
me humillo, me llamo zorra infiel,
me arrastro de los pelos por el suelo del salón,
me pongo los ojos “moraos”.

Porque me amo siento celos: de los ojos
que me miran, de las manos que me tocan,
de las pollas que me follan, de las bocas
que me muerden.

Porque me amo me abandono y me dejo
llorando en la cocina, pego un portazo,
me voy de juerga y vuelvo pedo a casa
a las tantas de la madrugada, me violo brutalmente
y me doy otro par de guantazos bien “daos”.

Porque me amo no me denuncio, ni me quejo,
ni se lo cuento a nadie ni pido ayuda;
no hago las maletas y me largo para siempre
porque me amo.

Porque me amo incendio la casa,
porque me amo me tiro ácido por la cara,
rompo los muebles, me pego un tiro en la cabeza
o lo confieso todo a la guardia civil.

¿Es tan difícil de entender?
Me maté porque era mía.

Imaginación

Mi imaginación vuela como un albatros de fuego,
incendia a su paso mis papeles,
mis ropas,
mis miedos.

Antes era un felino,
andaba con pasos silenciosos
por las noches de mis sueños
y me acariciaba con su lomo negro y brillante.

Antes fue una serpiente,
reptaba por los rincones de mi alma
en las tardes húmedas y
ponía huevos en los huecos fríos
de mi memoria.

Y antes fue una enredadera,
un palco lleno de gente,
una ballena,
una batidora,
una barra de pan recién hecha…

Ahora mi imaginación es un albatros de fuego,
está en llamas mi pensamiento,
mi corazón, mi sexo,
mis poemas.

Mi imaginación tiene alas desde el día que te conocí
(creo que el fuego es cosa mía)

Los malos

Los Malos. ¡Qué grande concepto!
Qué gran número de majaderos peligrosos reunidos.

Últimamente están por todas partes,
se parecen bajo las aceras,
se descuelgan de las farolas,
emergen del alcantarillado,
caen del cielo.

Es el Apocalipsis,
se acerca cada día más mientras el cerco
se va cerrando sobre nuestras cabezas.
Vendrá sin las siete plagas ni jinetes,
vendrá camuflado entre las cosas bonitas,
entre las cosas que amamos.

Bajo las alfombras,
dentro de un cubito de hielo,
detrás de una sonrisa sincera,
los malos.

Y luego dicen que los sudacas nos invaden.
Horror, horror.
Por suerte, los hijos de alguien, que no los nuestros,
nos pagarán la jubilación.
Sudacas por todas partes.
Horror, horror.
Vienen a llevarse el oro que les robamos hace 500 años
y vienen borrachos y exaltados de fe cristiana.

Pero para los malos
hay muchas clases de invasión.
El hooligan que vomita pollo frito
y bebe en la calle hasta caer
es un invasor aduanero,
paga impuestos especiales.
No se le puede molestar en su viaje a isla paraíso.
De hecho, hay que protegerle.
Sus hijos no pagarán nuestra pensión pero sí nuestra manutención.

Guiris inviolables que pasean tranquilos.

Y todo esto lleno de moros,
qué imagen vamos a darles.
Menos mal que los gitanos se han reciclado en atracción turística.

Los malos desde dentro de mis tripas,
los malos disfrazados de mi madre,
los malos en el hilo de mi tampax,
los malos,
per tot arreu.

Y me despierto muchos días pensando
que los malos habían llegado hasta mi misma cama
para meterme espías por el culo.
Me despiertan también sus sirenas en la noche
con su lenguaje secreto.
Son sirenas que no saben nadar.

Los malos corriendo por mis venas,
entre las vértebras los malos,
los malos en las puntas de los dedos.
Majaderos.
Peligrosos.
Reunidos.

Esto es el fin del mundo (y el suicidio también está castigado).

Cuervos azules

Yo no sé nada del sentido de la vida.

Fumo mucho, me gusta el juego, el alcohol y las mujeres,
he imitado todos los parámetros a seguir
para convertirme en una vividora.
He viajado, he tenido amores, también amantes exóticas,
he escrito, he pintado, he bailado, he roto cosas hasta caer exhausta.
Nunca recé pero puse muchas velas,
no creo en dios ni en el más allá.
Nunca he visto un fantasma pero sí muchas hormigas.
Y, finalmente, no estoy viva.

Me asalta la angustia de un recién nacido cuando subo una escalera,
me persiguen perros imaginarios cuando salgo del colegio,
un señor simpático abre su gabardina
y me muestra su coño recién rasurado,
tengo restos de calostro entre los dientes.

No sé nada, me reitero, no estoy viva.

Me limito a habitarme y a dejar que todo pase,
a veces el amor, mediante engaños, me introduce en su laberinto
pero cuando abro los ojos después de un orgasmo apretado
descubro que sólo es una almohada,
una mujer,
una silla,
qué más da,
lo que tengo entre mis brazos.

Me reflejo en los espejos,
sangro cuando me corto,
dejo huellas en la arena,
me crecen las uñas y el pelo y
huelo a algo.
Nada de todo ello me dice que estoy viva.

Fracasé en mi intento dantesco de bajar a los infiernos,
también en mis esfuerzos por no pasar desapercibida,
fue inútil mi berrinche exhibicionista y
un sobreesfuerzo hacerme creer que nací un día.

Miro por la ventana y veo mi cuerpo, tendido desnudo, en el desierto,
lío un cigarrillo, silbo una canción, abro una lata de cerveza,
y sonrío un gesto frío y carente de gracia
mientras una bandada de cuervos azules,
se rifan los restos de mi corazón.

Oda al enemigo
(gracias por el boli, querida mujer roja)

I

Como quien llega tarde a una cita de negocios
el Enemigo entra en una sala vacía,
huele a perfume y a camisa almidonada
y tiene en la cara un gesto contrariado.

Es posible que lo supiera antes que nosotrxs
pero llega tarde a nuestro último día.

Ha mirado en el ascensor su cara en el espejo:
es la cara arrugada de un hombre anciano;
no sabía que el tiempo estaba detenido,
esperando por pasos que ya no eran los suyos.

Entonces una crisálida gorda y siniestra
se abre en el vientre de una mujer oscura:
asomamos un ala, damos un bostezo, tenemos el primer orgasmo,
y un líquido viscoso se derrama sobre el mundo
mientras todo va quedando perfectamente lubricado.

Apestamos a sexo,
no tenemos vergüenza ni
la lengua rota por el miedo,
portamos genitales que se montan y desmontan
y la firme voluntad de defraudar toda expectativa,
de demoler todo aquello que esperaban que fuéramos
y que no somos,
y que no somos.

II

Somos la siguiente mutación de la especie
y llevamos en la sangre a San Juan y a Nostradamus,
una perversión como tantas otras
pero fuerte, innegable, llena de Belleza.

Somos la herejía de todo lo anterior
convertida en bocas, anos, manos que se follan.

No nos persiguen con ajos,
estacas ni crucifijos en llamas,
ni nos fríen en hogueras o artilugios eléctricos.

Nos joden desde despachos
donde siempre hay flores frescas
y la lista de nuestros nombres
apilada sobre la mesa.

El Enemigo aprieta, uraño, el relevo entre sus manos,
trata de hacernos creer que tal cosa no existe.
A pesar de todo, las suyas
son armas obsoletas.

Una turba inmensa de fanáticxs
arrodilladxs frente a una piedra
con la forma de un muerto antiguo e inútil;
otrxs tantxs rezándole a la luz
milagrosa de un tubo catódico;
millones de zapatos recorriendo cada día
el trayecto que dispone cualquier convocatoria
del deseo aprendido.

Mientras,
las cucarachas mutantes del sistema
comemos, sin riesgo, todo tipo de insecticida.

Sobreviviremos a sus manos torpes y arrugadas
y a sus intentos de hacernos olvidar quién somos,
y también a sus condenas, sus sucias maniobras,
sus estadísticas, su burocracia agotadora,
sus montañas de papeles archivados
y a sus predicciones metereológicas.

El Enemigo tiembla de frío en una mecedora,
en la copa de un olivo muerto,
en la sala de juegos de un geriátrico,
en su tumba.

Es normal que no quieran mirarnos a la cara,
nuestro rostro les recuerda
que su mundo ya es Historia.

Con amor… vete al carajo!

Una noche, quizás por crueldad, quizás por estupidez,
Conseguiste ponerme caliente como nunca,
Luego tu cuerpo dormido a mi lado,
Más muerto que un cadáver,
Me contó otras cosas de ti:
Me contó que cuando duermes malfollada tienes sueños horribles,
Que cuando duermes engañada los ojos se hinchan al despertar,
Que cuando te acuestas fría tienes pesadillas con osos polares…
Mientras dormías te dije: vete al carajo nena, vete al carajo.
Abriste un ojo y lo volviste a cerrar.

Te olvidaste de mi culo, mi coño, mis tetas, mis axilas,
Y un día volviste para convertirme en un altar,
Pero mi culo, mi coño, mis tetas y mis axilas ya no se acordaban de ti,
Temandé al carajo, nena, al puto carajo.

Pretendiste ajustarme a tus desajustes hormonales,
Hoy te quiero puta, mañana te quiero santa,
Hoy te quiero macho, mañana no me levantes la voz,
Hoy te entrego todo, mañana prescindo de ti.
No sabías que estoy hecha a partes iguales,
Que no soy hombre o mujer cuando tu sangre me lo exija,
Que tengo un perpetuo cóctel de instintos que siempre está bien agitado
Así que vete al carajo, nena, vete al carajo.

Una noche me viste satisfecha,
Tu destreza complaciente te hizo creer que ya me tenías.
Yo complacida, yo atrapada.
Olvidaste que a mí sólo me atrapa mi anatomía.
Vete al carajo nena, vete al carajo!

Te contoneas ante mí como si fueras una estatua,
Aparentas lo que no eres,
Haces lo que no sientes,
Rechazas lo que deseas,
Cuando me acerco a eso que pareces,
Estás tan fría que da miedo.
Dices lo que quieres,
Luego, cuando llega,
Dejas de quererlo
Vete al carajo, nena, vete al carajo…

Maldito el sabor de tu coño aun entre mis dientes,
Maldita tu sombra que se pasea por sitios donde nunca estuviste,
Maldita tu mano derecha incapaz de suicidarte,
Y maldita tu ausencia de mierda, que es como la ausencia de algo que nunca llegó a llegar.

Vete al carajo, nena, vete al carajo,
Y déjame en paz

Per-vertida (tóxica)

Soy una pervertida.
no tengo salvación que no resida en mis perversiones.
Hallo tesoros en fluidos y orificios que se abren ante mí.

No hay nada más dulce que unas sábanas llenas de churretes.

Una pervertida insaciable detrás de una abrupta máscara
de timidez comedida.

Las perversiones que me pueblan son, en su mayoría,
realizables,
porque cuando se es una enferma fehaciente,
el dolor, el asco, el miedo y l políticamente incorrecto,
son ojetes fácilmente superables.

Sub-vertida en mis decisiones
re-vertida en mis contratos
in-vertida en mis hábitos,
per-vertida en el alma;
alma oscura, rugosa, erecta, mojada,
hueco donde habita mi placer.

Sólo tengo salvación en mis perversiones
pero en ellas nunca hay descanso.

Goodnight

He llorado tanto que ya no tengo lágrimas,
sólo mierda que escupir sobre la cara del mundo.

Somos mierda bastarda sin vergüenza ni entrañas,
animales perplejos que no comprenden nada.

Me invento la belleza
para no morir de frío,
convierto el asco en deseo,
la pena en orgasmo,
la rabia en folladas,
la violencia en herramienta de placer.

Así me libro cada día
de morir atropellada
por la máquina terrible
de las cosas que pasan.

Mi cuerpo y mi sexo,
los guardianes de mi alma;
mi piel y mis labios,
los muros que la resguardan.

Alzheimer

Quiero gritar
y no recuerdo
dónde guardé los pulmones.

Para seguir latiendo recurro
a aparatos electrónicos,
quizá el corazón palpite
en la caja de las revistas guarras.

Quiero follar
y no recuerdo
en qué cama dejé olvidada mi vagina,
he cedido mi clítoris
en usufructo
a una vecina aburrida.

Le he hecho un bloqueo vocálico a la tristeza
(trstz)
convirtiéndola en un vocablo impronunciable,
para no caer en romanticismo
poco útiles.

Quiero llorar
y no recuerdo
dónde se fue mi colección de dramas,
ni la clave de la caja fuerte donde guardé las lágrimas.

El alzheimer puede ser un camino hacia la felicidad…
pero tampoco recuerdo dónde planté las flores.

Mutante adulto

Soy un mutante transmutado,
estas uñas y este pelo
y estos dos bultos tan incómodos e inútiles,
sólo pueden ser producto
de un fallo en la cadena de montaje.

Soy un producto subacuático,
una muñeca hinchable para el abuelo,
una colchoneta estupenda para el nieto,
un trasto inútil para la madre,
una almohada para el padre,
una extraña para el hijo,
una perversión para el espíritu santo.
Soy tu ama y tu esclava,
tu puta y tu santa,
el Camino de Santiago comienza
en los pelos de mi sobaco,
y acaba en ese lugar
donde la mano derecha encaja
perfectamente en un hueco imperfecto.

Soy enemiga de lo ajeno,
amiga de las niñas sin menstruación,
espátula de las costras viejas
y punto de sutura donde no hay herida.

Soy un mutante coleóptero,
sacudo mis alas impregnadas de vacuno
sobre tus sábanas blancas,
tu madre empieza a dudar
de que realmente seas lesbiana,
ahora piensa que eres una degenerada,
coprófaga,
o simplemente una enferma.

Soy un mutante, a secas,
muté con el primer telediario,
con el primer polvo bien echado,
con el primer polvo bien distribuido
y poco cortado,
y me hice adulta adulterando la esencia de lo bello,
cometiendo un terrible adulterio hacia mí misma.

Recomendación al efecto secundario

Ve más allá,
trasciende la piel,
evapórate y entra en un pulmón ajeno,
sé el estornudo de una ballena
o el ojo del culo de un huracán.

Volatilízate
como un poco de absenta
sobre un ombligo,
poco a poco elévate
y sé el eructo de un viejo borracho,
baja a lo vulgar, rehuye de lo sano,
entrégate a una virgen de vidrio con hielo,
sé la gasolina super sin plomo
de una motosierra
en una snuff movie.

Ve más allá,
transgrede la piel,
disuélvete y sé líquida
y riega con lluvia dorada
los nardos de la vecina,
sé chorro caliente
y moja las camisetas
en una fiesta del club
de lesbianas madridistas,
y sé selectiva:
sólo las que no lleven sujetador.

Gasifícate y acércate al fuego
de una geisha vestida a lo bonzo,
sé el pedo acuoso de una top model
cocainómana y carnívora.

Ve más allá,
transexualízate la piel
y no te quedes ahí parada
tan de carne y sangre,
tan de piedra y andamio,
tan muerta y estática,
que sólo ha sido
un orgasmo.

Telediario de las 3

En Monrovia,
el experimento de ponerles cuerdas vocales a los monos
ha traído consecuencias fatales:
ahora dominan el país,
hay barricadas ardiendo
por todo el territorio,
el alud de atentados
ha dejado más de 250 muertos
y 600 heridos.

Hay monos recitando a Baudelaire
en los altares de las iglesias,
otros, en los parques,
predican una nueva religión politeísta,
y una ola de gilipollez,
transcrita en panfletos voladores,
arrasa las ciudades.

Y todo esto me lo cuenta un mono occidental con corbata,
en el telediario de las 3.

Juego

Instrucciones: colocar la palabra que se quiera al final ed cada verso, sin importar sintaxis o gramática alguna, la única condición es que la palabra no puede repetirse. Advertencia: cualquier combinación puede parecer válida pero ninguna lo es, así que si por un instante se considera Vd. poeta, corte la hemorragia antes de que sea demasiado tarde (y no olvide que lo importante es )

Un día me dijiste que tenía mirada de
y yo cerré los ojos para no darte la
cogías mi mano apretando fuerte y con
no pensaste que quizá no hacía falta un
tan sólo ser consciente y reafirmarte si
pero no te lo dije y callé mi boca tan
te quedaste pensando en una idea sobre
y con tu ojo perdido pude observar que
no me asustaste, fue más bien algo como
y creo que fue en ese preciso instante cuando
yo, prendida, adherida a tu
tú, extrañada, rozaste tu fino labio con mi
no pude soportarte y salí corriendo hacia
me perdí, y estuve muy sola y sentí como sí
entonces volví presurosa a buscarte a aquel
pero ya no estabas, te perdí entre todo el
y apenas he podido volver a respirar con
en este mundo que nada sabe del

15 thoughts on “Poemas

  1. Me encantan los poemas, consigues comunicar muy bien tus desasosiegos y pasiones y hacerlos propios para el/la que lee. Mucho más interesantes que tu parte performativa, para mi gusto (y no porque me escandalice, sino porque epatar de esa manera está bastante investigado ya y me parece más fácil, porque realmente hace falta poco para escandalizar a cualquiera — por otro lado supongo que no lo haces sólo para remover conciencias sino por algo en tí que te lo pide).
    Bueno, que me enrollo, felicidades, muy interesante todo.

  2. Muchas gracias Ale. Quiero decirte que para mí la poesía es una cuestión indisoluble de la performance, al menos mí poesía. Considero que leer mi poesía frente a una pantalla, en soledad, o sentadx en un sofá no tiene mucho sentido, porque ha sido escrita para ser performada, es una especie de vuelta a los orígenes de la misma, cuando en la Antigua Grecia era inconcebible que los poetas no fueran también performers.
    Sé también que para mucha gente mis performances son indigeribles y por ello entiendo que para esa gente leer mis poemas pueda ser una forma de disfrutar de lo que hago sin tantas implicaciones emocionales/políticas.
    Efectivamente algo en mí me lo pide, performar, en eso has dado en el clavo. Me lo pide mi conciencia política, mi deseo de ser fiel al formato primigenio de la poesía y mi instinto de exhibicionismo (en ese orden).

    Un saludo y gracias por tu reflexión.

  3. Alucino, me parecen brutales los poemas. Me revuelven, para mi, supongo que como la inventora del movimiento pardillista, lo que recibo de lo que muestras, es algo así como un espejismo. Yo, hijita predilecta jodida del patriarcado, alucino al ver cómo hay gente que tiene las narices de escupir a la jodida cara de tantas cosas, a cada paso, con contundencia… Para mi, mi lucha, duele, pero en realidad, a veces pienso hasta dónde estoy dispuesta a llegar. Mucho miedo a grandes cambios y a ecatombes y a destrucción masiva de lo que para mi, en mi día a día me proporciona serenidad, calma.

    Por toda esta sutilidad de mi lucha conmigo y con el mundo, por tanto miedo propio, te doy las gracias por dar tanto golpe como te atreves a dar… Me da un gusto enorme, no imaginas. Se me hace injusto a veces, parece que unas se lo dejan todo en el camino mientras otras, estamos jodidamente cagadas dando pasitos de pulga, pero bueno, poco a poco, ahí vamos tratando de destrozar desde adentro el partido pardillista.

    Salu!

  4. tuve la suerte de verte por sevilla performando tres poemas y la verdad es que fue muy interesante, decí que en el primero de los textos no abriria los ojos para centraeme en el poema y flipe, me gusto la intensidad, asi que ya me permití disfrutar de todos los sentidos… con los ojos clavados en su cuerpesito como esa drakking se clavaba en tu coño hasta correte como una autentica perrapoeta o poetaperra, un placer vaya!!! animo y avanti con la guaracha!

  5. Buenas! me fascina esta página, las fotos, los poemas, TODO!
    Cogí un párrafo de uno de los poemas de: Transfrontera para acomparar a una fotografía que hice hoy. (soy técnica superior de fotografía artística). Si te molesta lo borro ;)
    te dejo mi facebook por si quieres pasarte: vulpossa viziosa.
    me encantaría estar en contacto.

    Que no cambie la página! Que no nos cambien!

    PORNOTERRORISMO (L)

  6. Pingback: Entrevista en Xplastic | pornoterrorismo

  7. CONSPIRANOIA

    CONSPIRANDO!
    CONSPIRANDO¡

    ENCIMA DE LA PIRAMIDE
    ESTAN LOS ILLUMINATI
    COMO LAS SOMBRAS DEL ÁBSIDE
    CONSPIRANDO CONTRA MI

    CONSPIRANDO!
    CONSPIRANDO ¡

    SABEN A DONDE VOY
    Y HASTA DONDE QUIERO IR
    SABEN QUÉ ESTOY PENSANDO
    Y MUEVEN SUS DEDOS LARGOS
    Y ME TRAEN HASTA AQUI

    HASTA EL CABO DE LA CALLE
    DONDE ME DEBO MORIR
    Y ELLOS SE RIEN DE MI
    CON HIRIENTES RISAS LOCAS

    CONSPIRANDO!
    CONSPIRANDO¡

    Y ME BORRAN DEL PAISAJE
    Y ME DICEN “NO ERES NADIE”
    “NADIE QUE MEREZCA VIVIR”
    Y ENTONCES ME REVELO….

    ME REVELO EN MI RESUELLO
    PORQUE ME ACUERDO QUIEN FUI
    Y SI AQUEL DIA NO ME MUERO
    ES PORQUE CREÍ EN MI….

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