misión filológica
Nov 29, 2009 in Uncategorized
Llevo una hora buscando un libro on-line sin éxito. No es un libro especialmente difícil de conseguir, está en todas las bibliotecas universitarias de letras (bueno, en realidad son unos cuantos tomos, pero está). Incluso su versión reducida está en muchas bibliotecas públicas. Se trata de un libro sumamente importante para cualquier persona con un mínimo de curiosidad por la lengua. El Corominas, joder, el puto diccionario etimológico de Corominas no está libre y dispuesto para ser consultado en internet.
Creo que he tenido una desilusión mística porque desde hace tiempo que pienso (o pensaba) que google y la wikipedia eran las deidades de la postmodernidad, de la era cibernética. Siempre que les pregunto algo me lo contestan con millones de datos, información detallada, todo lo que quiero saber se encuentra a través de una barra de búsqueda. Bueno, casi todo, porque cuando una pone la palabra “etimologías” en esa barrita mágica, el resultado es más bien penoso. Sospechosamente penoso, porque como decía mi profesor de Semántica, Juan Carlos García-Borrón, las etimologías pueden ser muy peligrosas (por ejemplo la de trabajo).
Recuerdo con total nitidez la primera vez que tuve entre mis manos el primer tomo del Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico de Joan Corominas. Estuve horas y horas pasando sus páginas. Y luego el siguiente tomo y así. No pude soportar la tentación de robar la versión breve del mismo de una biblioteca pública (que por suerte para mi karma ya lo ha repuesto), para por lo menos tener una pequeña parte de esta joya en mis estantes.
Pero lo que me parece totalmente increíble es que a nadie se le haya ocurrido aún la genial idea de colgarlo en internet, de dedicarle una página web de consulta, y que haya que desplazarse hata una biblioteca universitaria para poder consultarlo (nosotrxs afortunadxs que no vivimos en un pueblo en medio de la nada). Y me encanta hacer cosas que no se le hayan ocurrido antes a nadie. Por eso me acabo de adjudicar mi primera misión como filóloga: hacer una web de consulta del Corominas en su totalidad. La empiezo en cuanto vuelva a Barcelona y la terminaré quién sabe cuándo, pero la terminaré.
Por cierto, de la fiesta de ayer sólo decir que tengo el culito muy rojo, el pecho muy encendido, y que estoy más enamorada que nunca. Pasen y vean la experiencia vista desde el cuerpo y la mente de Lucía (yo contaré la mía en cuanto tenga las fotos).




