El fin de la pesadilla (esperamos)
May 18, 2009 in Uncategorized
Muchxs de vosotrxs ya sabéis de esto. Este post lo escribo para lxs que aún no lo saben.
La madrugada del 4 de febrero de 2006, mi amiga Patricia y mi amigo Alfredo (ambos también compañerxs de piso) fueron detenidos en el Hospital del Mar tras haber sufrido un accidente de bicicleta. El motivo de la detención: intento de homicidio de un agente de la ley.
Aquella noche había habido una fiesta en una okupa muy famosa de la calle Sant Pere mes Baix. En aquella casa, inexplicablemente abierta las 24 horas y los 7 días de la semana, se vivía una fiesta perpetua. Que yo sepa nadie vivía ahí (también lo deduzco por la imposibilidad de la especie humana para vivir una party 24/7). Simplemente se hacían fiestas. La casa había sido un teatro, uno de los más antiguos de la ciudad, y entonces, se iba destartalando cada vez más a medida que transcurrían los meses. Era muy curioso: de vez en cuando por las barras se pasaba un señor calvo y fornido con una cajita metálica e iba recogiendo la recaudación. Luego desaparecía. Parecía el jefe. Cosa extraña en una okupa, no?
La noche del 3 de febrero había otro fiestón dentro de la casa a pesar de que el inmueble llevaba precintado dos días a la espera de un desalojo que no se producía nunca. Dentro de la fiesta habría unas 3000 personas (aunque yo sospecho que eran muchas más, el lugar era realmente inmenso). Una patrulla de policía acudió ante la llamada de un vecino que no podía soportar los ruidos. Y lo hicieron con el traje reglamentario, no con el de antidisturbios, ni siquiera con un miserable casco. Curiosa permisividad y tranquilidad de la policía ante una casa precintada en la que se celebra una fiesta multitudinaria y que acumula una ristra de denuncias vecinales suficiente para parar un tren.
Una maceta cae desde la tercera planta del edificio y va a parar a la cabeza de uno de los policías que estaban abajo. Éste, con una fractura craneal, cae al suelo. Esta en coma, en estado vegetal desde entonces. La policía, desorientada, pide refuerzos y trata de proteger a su compañero, al mismo tiempo que tratan de hacer salir a la gente de la fiesta, cosa, por otro lado, totalmente inviable. Ante esa imposibilidad y falta de coordinación para buscar a la persona que ha arrojado la maceta, se dedican a zurrar y detener a personas al azar. Muchas de las personas a las que han golpeado han conseguido huir. Obviamente eran personas que no se encontraban en el interior de la casa, sino que pasaban en ese momento por la calle. También van a buscarlas a los hospitales. Lo tienen claro: buscan gente con estética antisistema y con contusiones.
Así es como llegan a detener a Patricia y Alfredo, que habían estado en la casa de un amigo de fiesta y volvían a nuestra casa en bici cuando tuvieron el accidente y fueron llevados al hospital. Patricia aquella tarde me había pedido que le cortara el pelo a lo Cindy Lauper, con cuadritos en un lado, rapados. Pasaron 3 días encerrados en calabozos de las diferentes comisarías de la ciudad para finalizar en los de los juzgados. Sufriendo vejaciones, junto con el resto de los detenidos (6).
Mientras llegaba el juicio, tres de esos detenidos permanecieron en prisión preventiva por ser “extranjeros” y estar en riesgo de fuga a sus países, Argentina y Chile. Alex, Rodrigo y Juan pasaron dos años en prisión a pesar de tener todos ellos su tarjeta de residencia española e incluso (creo que Rodrigo) su nacionalidad española. En la cárcel dos años sin pruebas…
A la mañana siguiente de los hecho salió el alcalde de Barcelona diciendo por la radio que la causa del golpe al policía había sido una maceta arrojada desde una ventana del edificio (en catalá).
Claro, con semejante declaración era incongruente que se hubiera detenido a nadie en la calle. Entonces, para poder mantener su farsa, cambiaron la declaración y se dijo que uno de los tres chavales encarcelados había arrojado una piedra desde la calle, y que eso había sido la causa de la fractura craneal del policía. Se pusieron en marcha para borrar toda prueba de la versión anterior (un equipo de limpieza pasó por la calle dejándola más limpia que una patena antes de que los investigadores pudieran hacer su trabajo) y construyeron una gran mentira que les salvara el culo. Porque, en realidad, aquella casa pagaba fielmente su “tasa” al ayuntamiento, que también la consideraba un negocio rentable en pleno centro de Barcelona. Y también porque había sido una negligencia absoluta que la patrulla no fuera adecuadamente protegida, y que no hubieran entrado a la casa a tratar de detener a la verdadera persona culpable del macetazo.
Tras dos años de espera tuvo lugar el juicio, en enero de 2008. A Alfredo y Patricia la fiscal les pedía 8 años de prisión, por haber tirado una valla y un cono a los agentes y haberles causado lesiones leves. Tras el juicio, plagado de irregularidades, la sentencia fue de cuatro años y 3 años y seis meses respectivamente. Alex, Rodrigo y Juan salieron en libertad con cargos. Recurrimos al Supremo, lo que pretendemos es la absolución. No hay pruebas, sólo los guiones muy bien aprendidos de algunos policías que dicen ser testigos oculares de lo sucedido.
Ahora, el siguiente juicio es el 3 de junio, en Madrid, en el supremo. Parece que esta pesadilla llega a su fin y yo tengo la esperanza de que en Madrid, el tribunal, quizás más alejado del ayuntamiento de Barcelona (que es una de las partes de la acusación), vea que esto no es más que un montaje y una incoherencia de principio a fin.
Para saber más, especialmente del caso de Alex, Rodrigo y Juan: AQUÍ
La historia narrada por Patricia: AQUÍ


May 18th, 2009 at 7:06 pm
Gracias por el post cariño…
solo dos cositas,
fueron 7 los detenidos en Sant Pere, 4 de ellos al salir de la casa + los tres principales acusados.
Nuestras condenas fueron de 3 años para mi y 3 años y un mes para Alf…
Besos sucios
May 18th, 2009 at 8:02 pm
pues sí, seguir atentas. He puesto un banner en los blogs de la quimera, enlazando a tu post. Quiza se podría genelizar la idea, para que nadie se olvide. Y esto justo antes de la Jornadas de Stonewall Contraataca! Esta vez ganamos! bezazo. y.