Sonia Gómez rocks!!!
Feb 11, 2009 in Uncategorized
Una amiga me hizo un maravilloso regalo de cumpleaños la semana pasada: dos entradas para “Experiencias con un desconocido”, show que presentaba Sonia Gómez en el Mercat de les Flors.
Yo ya la conocía, ya había intuido más o menos de qué se trataba el asunto pero no conseguí imaginarme cómo demonios había llevado a la escena algo tan estravagante como prostituir cosas que generalmente no se suelen prostituir (una comida familiar con madre incluida, una lectura, hacer el baile de la mantis, etc, etc). Y cuando llegué a ese espacio extraño, que más que una escena teatral parecía el fragmento de una calle en pleno desfile fallero, todo estaba cuadrado a la perfección, ninguna disonancia, pura armonía, vaya.
Me atrevo a decir que Sonia es, además de una bailarina de la hostia y una gran intérprete de sí misma, una prostituta con mucha imaginación. Aquí podéis ver las cosas que prostituye “EXPERIENCIAS“. Me incita a reflexionar sobre el término “prostitución”, porque en este mundo todas las personas venden y compran algo, y cuando ese intercambio implica sexo lo llamamos prostitución. Aunque generalmente los servicios de compañía también son denominados así más que nada por el final que suelen tener las veladas, no sabría muy bien explicar por qué entonces dar masajes, clases de inglés, coger un taxi o que te venga el fontanero a casa a arreglarte la cisterna no es prostitución.
Todxs nos prostituimos en cierta manera. Pero creo que lo de Sonia es prostitución extrema porque lo que ella vende son cosas que pertenecen al ámbito de la intimidad personal, en el sentido de que son cosas que sólo hacen por ti las personas que tienes cerca (amigxs, amantes, familiares). El cliente que contrata a Sonia no lo hace para meterse en sus bragas, se trata de algo mucho más profundo: meterse en su vida. Me encantó cómo me hizo sentir en el Mercat de les Flors ahí sentada, me sentía como un cliente más, contento ante la puta más divertida del mundo.
Bravo Sonia! Eres la leche.
PD: Recomiendo a toda persona que tenga la posibilidad de ver su show que vaya sin pensárselo. Y también a todo hombre que tenga la pasta y las ganas que contrate alguna de sus experiencias. Al principio cuando me enteré de que las experiencias son sólo para hombres pensé “joder, maldito binomio”, pero luego me he dado cuenta de que para las mujeres no sería tan terapeútico como para ellos. Contratar a una mujer para que vaya contigo, por ejemplo, a bailar toda la noche a una disco y luego no follártela, cuando ir a la disco a bailar, socialmente y dentro de la heteronormatividad, es básicamente un paso más de la estrategia de apareamiento, me parece un buen trabajo personal del cliente, un trabajo íntimo, en sus estructuras mentales, en su masculinidad, seguramente, mal aprendida.
Para saber más de ella: http://www.soniagomez.com/



February 11th, 2009 at 1:06 pm
Muy fino!
D.
http://www.tinapaterson.com
February 11th, 2009 at 1:09 pm
Sí, baila fenomenal pero todo el rollo moderniqui da un poquito de asco.
February 11th, 2009 at 1:48 pm
Querido George… No sé desde qué tipo de concepciones entiendes tú el rollo “moderniqui”, pero yo, que vivo en esta ciudad de mierda, cumbre del moderneo, lo fashion, el diseño y todas esas gilipolleces, encuentro que lo que hace Sonia no sólo no tiene nada que ver sino que transgrede todo eso.
Si has ido a verla y sólo te has quedado con que “baila fenomenal” entonces es que tienes el sentido artístico, estético y político encondido en algún lugar de tu cerebro al que tus neuronas no pueden acceder.
February 11th, 2009 at 2:58 pm
Eso si que fue fino
February 11th, 2009 at 3:44 pm
Estoy totalmente convencida de que siempre hay un punto de prostitución en los trabajos que hacemos. Pero el hecho mismo de que no se asuma ese punto es lo que permite que el trabajo siga existiendo. Yo me prostituyo como modelo, posando en escuelas de arte para pintores, escultores y dibujantes. Una buena prostitución encubierta, sobre todo por los bio hombres, que se te pueden acercar al final de la sesión para pedirte una sesión privada, preguntarte cuanto cobras, si haces fotos “artísticas”, etc, etc…y saben muy bien como hacerlo, por que es un tipo de relación que han aprendido a manejar desde pequeños. Pero en el tiempo que llevo haciendo este trabajo nunca una bio mujer se me ha acercado a pedirme o preguntarme por “mis servicios”. Saben y asumen que no es su sitio. Y llegan a creerse que eso no les interesa, por que están para otras cosas.
Yo poco a poco voy aprendiendo a venderme y a divertirme con ello. Y cada vez entiendo mejor como funciona esta prostitución encubierta; puedo hacer una sesión de fotos privadas para un fotógrafo pero no puedo mostrarle el trabajo que hago con la quimera, se espantaría. Tampoco puedo afeitarme el coño para las sesiones por que podrían “confundirme” con una actriz porno, pero sí tengo que ver a alguno que de media vuelta a la sala y se siente en el otro extremo para dibujar en mejor ángulo mi culo…
Yo aprendo mi sitio y ellos el suyo. Asumiendo la prostitución: jugando con lo que ellos necesitan, cobrando por lo que desean, y dándoles solo lo que quiero darles. Un trabajo más.
Besos perros de una puta a otra puta
ceci
February 13th, 2009 at 3:15 am
“cuando ir a la disco a bailar, socialmente y dentro de la heteronormatividad, es básicamente un paso más de la estrategia de apareamiento”. Vaya, los gayers deben ir directamente al apartamento y no pasan por la disco… MENTIRA! Muajajajaja
February 13th, 2009 at 3:26 am
Obispo. Con “los gayers” supongo que te refieres a la gente homosexual. Tienes razón, ellos también bailan. Pero hay una diferencia muy divertida entre una disco gay y una disco normativa: en la disco gay se va a follar, se folla dentro, y las estrategias son mucho más sencillas, el “ritual” de cortejo es mucho más simple. De hecho, aún no conozco ninguna disco normativa (por desgracia) con cuartos oscuros. Y digo por desgracia porque sería fabuloso eliminar todos esos estúpidos preceptos para justificar un polvo que no es más que eso, un polvo.
También quiero aclararte que cuando digo “heteronormatividad” no excluyo de ella a las diversas opciones sexuales (no hablo sólo de heterosexualidad), pues muchas de ellas y en la mayoría de los casos imitan los patrones y los roles de la heteronormatividad.
Afortunadamente, siempre nos quedará lo Queer. God save the Queer!
February 13th, 2009 at 9:58 am
a mi se me hace genial y le deseo un gran excito!!!
mucho mas ingenua de todo lo demas!
February 13th, 2009 at 10:02 pm
cuando sea grande quiero ser sonia gómez y ganar plata vendiéndome bien cara. mi prostitución básica de profesora de inglés y socióloga en paro no me parece suficiente. Mamá, ¡quiero ser puta!!!