Hm, a mí esto me huele a instrumento perfecto para cazar subvenciones, lo cuál puede ser una profesión tan digna como cualquier otra si no fuera porque demuestra un cierto garrapatismo que no me mola nada. ¿Gendertech? Espera, me recuerda a algo… gender, género, genera, ah sí!!! Generatech, coño, claro.
Pero esto ya existe, y el proyecto “Gendertech” parece una copia exacta, salvo porque no se tratará el tema del código abierto y el software libre (que espanta a mecenas y mercaderes) y porque en el caso de “Gendertech” su nombre no hará honor a su significado, puesto que es DE MUJERES.
Estoy teniendo una interferencia, qué concepto no encaja en la siguiente lista?: queer, gender, sólo-de-mujeres.
Por qué no lo habéis llamado Donestech? Ah, joder, que eso ya existe.
Otra cosa imprescindible para que las instituciones te hagan caso y te suelten la pasta es no joder la marrana con lo del sagrado binomio. Así tenéis el proyecto perfecto, cero contenido político-toca-pelotas, muy feminista porque es por y para las mujeres, y muy bonito, muy vistoso, muy cool. No me extraña que la CAM (caja de ahorros del Mediterráneo) os haya dicho que sí a todo.
Las verdad, chicas, esto no es una crítica constructiva porque no creo que algo así tenga arreglo. Me parece fantástico que tengáis la habilidad de montar vuestros proyectos en función de las posibilidades que tendrán de ser subvencionados por bancos, cajas y otras entidades “enemigas” pero si eso supone pasar por encima de los principios que yo presuponía que teníais (quizás muy alegremente porque sois mis amigas) entonces qué asco, con perdón.
No sé si esto será con el beneplácito de Generatech, pero si es así, entonces mayor motivo aún para esta crítica, porque un festival que excluye en función del género es muy poco queer y si recibe apoyo monetario por parte de un banco, en fin, va completamente en contra de los principios del Generatech.


