Un último empujón para un proyecto maravilloso

Ya sé que últimamente hay proyectos que piden financiación colectiva por todas partes y que pues no tenemos dinero para apoyarlos a todos, es sencillamente imposible.

Pero hay algunos que tienen especial dificultad para salir adelante aunque se trate de algo tan “inocente” como un libro y el motivo de esa dificultad es porque hablan de SEXO. De sexualidades subversivas y disidentes, de esas que no quiere el sistema que se puedan manifestar o siquiera existir porque le resultan profundamente incómodas y desestabilizantes.

Eso es más o menos lo que propone Relatos Marranos, una compilación de textos que tienen la capacidad de excitar, generar ideas nuevas, alimentar nuestras pasiones más estigmatizadas, rellenar los huecos del imaginario sexual colectivo que un sistema patriarcal se ha encargado de minar.

En el mundo editorial es complicadísimo sacar un proyecto de este tipo adelante pues la censura siempre está ahí con su diente afilado dispuesta a mordisquear los contenidos a cambio de su publicación. Las distribuidoras, algunas casi parece como si traficaran con órganos o coca de lo mafiosa que puede llegar a ser su estructura, se quedan con la gran mayoría del dinero y las personas que deciden lo que sale adelante o no tienen en general la cabeza llena de mierda calitalista.

Un proyecto como Relatos Marranos sólo puede suceder si entre todas las personas aportamos algo. De modo que si eres feminista, si tienes un especial interés en hacer la revolución de los cuerpos y los géneros, si te gusta leer y los buenos libros y si tienes aunque sean 2 miserables euros, hazlo, échales el cable.

PUEDES ACCEDER AL VERKAMI DEL PROYECTO AQUÍ.

Quedan 6 días y faltan poco más de 500 euros, daleeeeeee!

Aquí algunos vídeos con lxs autorxs hablando sobre el proyecto




Y aquí el vídeo promo del proyecto:

Mi (no) cuarentona favorita

Hoy es otra de esas fechas que no se me olvidan, parece como si tuviera en el cerebro injertado un chip que comienza a emitir alarmas cuando el 17 de octubre se va acercando. Hoy Patri cumpliría 40 años, ufff.

Otros años he celebrado su cumple rodeada de mi familia putativa de Karcelona. El primero nos fuimos a una playita cercana a Port Bou llamada Colera (que en catalán se pronuncia “culera” jajaja) y quemamos todas sus cosas que nadie quería, básicamente ropa que no nos entraba a nadie y papelotes, bebimos y bebimos de una queimada que hizo Majo y escuchamos sus cintas de música.

El siguiente, en 2012, fuimos al parque de la Marbella a hacer un pic-nic, por supuesto también regado de alcohol y otras sustancias, porque es así como a la Patri le gustaba celebrar sus cumpleaños, puesta hasta la madre de todo.

El año pasado lo celebré en Tucson, Arizona, con Amie, otra de sus grandes amigas, quien también me acompaña este año. Nos vamos a bailar Kumbia (estoy segura de que este detalle hubiera desagradado profundamente a Patri, muy poco amiga de los ritmos tropicales), espero que toda la noche.

Mi forma de extrañarla ha mutado mucho en este país, en México. La siento más presente y menos dolorosa, menos pesada. Igual duele, obvio, pero siento más ganas de celebrar los años que pasé a su lado que lamentar los que vendrán sin ella.

Qué buenas eran las fiestas a tu lado, perra, intentaré hacer lo posible esta noche!

La versión digital de “Pornoterrorismo” casi lista para salir!!!

Queridxs personas que habéis leído el libro o que queréis hacerlo, dentro de unos días la versión digital, que incluirá algunas imágenes y links renovados, estará a disposición de cualquiera capaz de hacer un “clic”.

Como adelanto, aquí dejo el prólogo a esa versión digital, larga vida al pornoterrorismo!!

PRÓLOGO A LA EDICIÓN DIGITAL DE “PORNOTERRORISMO”

        Aquí está este libro. Este libro me ha dado de comer desde 2011, no exclusivamente pero sí mayormente. No es que me haya estado devorando sus páginas pero la gente me ha estado dando dinero por ellas, y ese dinero ha estado siendo cambiado por: comida, cerveza, dildos, cigarros, drogas y desafortunadamente, fucking renta. 3 años en los que he podido, al fin, dejar de trabajar para los bolsillos de otrxs. Antes de este libro fui mesera, cartera, camella, teleoperadora de marketing, repartidora de publicidad callejera y otras tantas otras esclavitudes más. El día que tuve este libro por primera vez entre mis manos lancé el despertador por la ventana.

Ahora mi siguiente engendro está preparado para darme de comer así que a este, mi primer hijo, le voy dar una emancipación forzada. ¿Se podría decir que soy una madre explotadora? Sí. Pero no más de lo que este pinche sistema de mierda me explota para obligarme a producir esa cosa tan fea llamada dinero, atrofiador de intercambios éticos y bonitos.

Lo escribí a finales de 2009. Durante la fiesta del 40 cumpleaños de Virginie Despentes, el editor de Melusina, José, me dijo todo borracho mientras me subía el emedé que había leído mi blog y que les gustaría publicar un libro con mis macarradas. En menos de un año el libro estaba listo. Lo escribí en tres meses mientras un invierno berlinés de -20º transcurría al otro lado de unas paredes que dentro albergaban mucho amor y mucho deseo, compartidas con Lucía Egaña que, cual demente, cosía una bandera gigante hecha con etiquetas de ropa de zara y demás empresas basadas en la explotación del tercer mundo.

Mi sueño perfecto era que estuviera listo para el Sant Jordi de 2010, porque ese año, cuando la Itziar Ziga sacó el Devenir Perra y andábamos celebrando el tremendo acontecimiento ella me dijo “al año que viene serás tú”. Y yo me lo tomé en serio, y yo hice todo lo que tenía que hacer, que era escribir el libro y entregárselo a tiempo a ese editor que me daba la oportunidad. Pero el sueño tuvo que esperar un año. José tuvo el libro retenido durante 9 meses. Lo primero que me dijo fue que íbamos a pedir una subvención para imprimirlo y que saldría en junio. Y los meses fueron pasando y nada de nada. Obviamente no lo había leído. Finalmente su respuesta fue un escueto “no”.

Llegó agosto y a mí me empezaron a entrar unas ganas tremendas de hacer esto justo que estoy haciendo ahora: subirlo a la red nomás y a la mierda las putas editoriales y los intermediarios. Se lo dije a Lucía, ella me convenció de desistir de esa idea por idiota e imprudente. Itziar en ese momento le estaba pasando mi texto a una editorial vasca, Txalaparta, de Navarra, tratando de encontrarle una salida. Un par de semanas después tenía por fin el alivio de una respuesta “sí, lo publicamos, va”.

Y efectivamente, en marzo de 2011 salió el libro del cálido horno editorial y me aventé una gira por el País Vasco que es seguramente una de las más intensas experiencias que he vivido nunca. En abril llegó el tan esperado Sant Jordi que ese año para ser más perfecto caía en sábado. Hicimos una procesión pornoterrorista Ramblas abajo durante todo el día, con carrito lleno de cerveza fría, música, camisetas y chapas de pornoterrorismo, leyendo fragmentos del libro por el camino, terminando en el puesto de Contrabanda, frente a la comisaría de la urbana, megáfono en mano, gritándoles en su cara la atrocidad del caso 4F. El día más feliz de mi vida podría verse así, como aquel día. A la noche lo fui a presentar con mi editor, Mikel, e Itziar a la Rimaia, y luego a la Bata y luego al Barato y así por dos días de celebración non-stop.

El martes siguiente mi amor, mi hermana, mi preciosa Patricia Heras, decidió saltar por la ventana de mi habitación, en la casa que compartíamos desde 2005, para no volver nunca más. El día más triste de mi vida es sin duda ese día.

Digamos que este hijo nació en el instante de una muerte, que sus primeros días de vida estuvieron bañados de lágrimas y de pesadillas, que me valía vergas todo y el libro también, que no me importaba nada que no fuera mi dolor furioso e inconsolable.
Llegaron más giras y más presentaciones. Se sucedieron casi sin descanso durante un año, frenética mi vida. En cada una de ellas yo me sanaba un poquito, me libraba de la rabia, pero seguía llorando, y el dolor persistía intacto. Y la gente lo empezó a leer y a decirme que el libro les había cambiado la vida, empezaron a lloverme las gracias sinceras y humildes de quienes sintieron que ese artilugio de papel y tinta les había sido útil, el amor que yo había puesto en esas letras comenzó a regresar a mí en oleadas de pura retribución. Y empecé a sentir orgullo.
Cuando se nos suicida alguien querido lo primero que se caga es el ego, la autoestima, la seguridad en unx mismx, pensamos que de seguro algo hicimos mal, que lo podíamos haber evitado si fuéramos mejores, si hubiéramos dado la talla, si hubiéramos sido lo suficientemente buenxs o inteligentes. Es por eso que ese orgullo me sirvió mucho. Para recuperarme como persona, para valorar de nuevo mi potencial como bruja, como guerrillera, como amante.
Mi creación, eso que había salido de mi cabeza, todos esos golpes de teclado ordenados de esa forma concreta, estaban haciendo cosas positivas en la vida de muchas personas. Eso es lo que siempre quise: hacer de este mundo un lugar mejor a base de hacer más autónomas y más felices a las personas que lo habitamos.

A veces pienso que este libro me salvó la vida. Es muy posible que lo hiciera.

Saber que se han vendido más de 6000 ejemplares, que en 3 años ya estaba traducido y publicado en tres idiomas, convencerme de que la fuerza de las palabras y de las ideas es algo indestructible e imparable, todo eso, me ha dado la vida y la fuerza y las ganas de seguir escribiendo. Cuando una estrategia funciona bien es de imbéciles no seguirle.

Tenía muchas ganas de que llegara este momento de soltarlo a la red. Sinceramente no lo he hecho antes por un miedo necio a perder mi mejor fuente de ingresos. Cuando una tiene que balancear la política y la supervivencia la política se marcha por la puerta de atrás sin hacer ruido… Ese miedo sigue conmigo, de modo que el siguiente, el Manual de eyaculación para coños (título provisional, se admiten sugerencias) no estará en la red hasta que no publique el siguiente. Me ha sorprendido que nadie lo haya subido a la red en todo este tiempo, la licencia Creative Commons permite hacer eso con él (y con todo lo que produzco), también fotocopiarlo y básicamente lo que sea menos venderlo o usarlo sin acreditarme. Tengo la intuición de que nadie lo ha hecho porque es muy evidente que la venta del libro me da de comer. A todas las personas que pudisteis hacerlo y no lo hicisteis os doy las gracias. Esta es la recompensa ahora.

Ese dolor que acompañó este libro desde su nacimiento aún sigue ahí, no se va a marchar nunca. Pero recuperé en esta experiencia el deseo de escribir, de compartir lo que tengo, de vivir y crear para combatir al enemigo y para ayudar a lxs aliadxs.

Disfruten de la lectura y no pierdan más tiempo del necesario leyendo, la acción es mucho más interesante. Es lo que digo siempre en las presentaciones.

Salud,
Diana J. Torres